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BARCELONA, 25 (EUROPA PRESS)

El enfermo epiléptico resistente a los fármacos gasta 6.935 euros anuales en recursos sanitarios, según un estudio realizado por el Grupo de Epilepsia de la Sociedad Española de Neurología (SEN), coincidiendo con su reunión anual que celebra en Barcelona.

El coste medio anual de los recursos sanitarios empleados por estos enfermos es de 5.254 euros en concepto de visitas al médico, hospitalización y medicación y de otros 1.681 euros en concepto de costes no sanitarios.

A la vista de estos datos, el coordinador del Grupo de Epilepsía de la SEN, Miguel Rufo, defendió la necesidad de «mejorar el diagnóstico y tratamiento de la epilepsia farmacoresistente en España y desde la administración pública contribuir a una mayor integración de estos enfermos».

Por su parte, uno de los coordinadores del estudio, el jefe de Servicio de Neuropediatría del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, Miguel Rufo, aseguró que «las autoridades sanitarias no son conscientes de los enormes costes asociados a la enfermedad».

Según este especialista, es «muy común que los enfermos epilépticos resistentes a los fármacos desarrollen depresión y ansiedad, lo que provoca nuevos costes económicos». El 54% de estos enfermos presenta algún grado de ansiedad y el 32% sufre depresión.

En el estudio, denominado LINCE, han participado 165 neurólogos de todas las comunidades autónomas, con la colaboración de los laboratorios Pfizer, que evaluaron a 5.957 pacientes con epilepsia, de los cuales el 23,1% resultó ser resistente a los tratamientos farmacológicos.

El 18,9% de los epilépticos atendidos en las consultas de neurología general presentaban este último perfil, mientras que en el caso de las consultas de neurólogos especializados eran el 36,3%, según esta investigación.

La media de edad de estos enfermos resistentes a los fármacos para controlar la epilepsia es de 40 años, con una duración de este trastorno de casi 24 años. La mayoría de ellos fueron tratados con una combinación diferente de dos o tres antiepilépticos sin obtener un control de sus crisis.

En el 41,5% de los enfermos se detectó la causa de su trastorno, principalmente debido a encefalopatías no progresivas, factores postanatales y alteraciones corticales en su desarrollo.

El estudio demuestra que la mitad de enfermos que no logran controlar sus crisis de epilepsis con la ayuda de los fármacos no pueden trabajar y que el 37,5% de las familias ve afectada su economía, ya que el 32,9% de éstas requiere la ayuda de un cuidador.

De los pacientes que trabajan, el 44% se vio obligado a reducir su jornada laboral y el 33% acumuló al menos una baja laboral en los últimos seis meses.