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VALENCIA, 7 (EUROPA PRESS)

Profesores de Pedagogía de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir (UCV) advirtieron hoy de la «urgente necesidad» de aplicar técnicas para estimular la formación en valores desde Educación Infantil, con el fin de prevenir el acoso escolar y las actitudes violentas entre alumnos en las aulas, según informaron hoy fuentes de la institución académica. Las técnicas, apuntaron, «deberían ir acompañadas de un seguimiento tutorial eficaz y la coordinación de la escuela con las familias».

Así, el vicedecano de Educación Social y Psicopedagogía de la UCV, Miguel Ángel Jiménez, considera «fundamental» iniciar tareas preventivas en niños desde los seis años, ya que los alumnos de Educación Primaria padecen situaciones de acoso siete veces mayores que el resto de escolares. En este sentido, indicó que, según un reciente estudio centrado en la Comunidad de Madrid, «hasta uno de cada cuatro niños sufre acoso de su compañeros», citado por Jiménez.

El profesor explicó que el niño que sufre agresiones por compañeros de clase inicia un proceso de aislamiento «que suele estar asociado a otro de ansiedad o miedo a represalias que a menudo le impide comunicar su problema». Además, destacó que este alumno «es marginado también por sus propios amigos, que no quieren ponerse de su lado para así evitar ser blanco también de los acosadores».

Jiménez afirmó que una vez detectado el caso «no debemos dejar impunes a los acosadores», por lo que resaltó que es importante tomar medidas educativas «que no tienen por qué descartar medidas judiciales en el caso de situaciones que constituyan delito».

Aseguró que «la forma de violencia más frecuente entre los escolares es la psicológica, manifestada mediante amenazas verbales, desprecio, ridiculización y exclusión, entre otros comportamientos».

Igualmente, tras ser detectada la agresión en el niño o adolescente, Miguel Ángel Jiménez recomienda a los profesores «iniciar un diálogo tanto con el niño acosado como con el acosador y sus familias y, posteriormente, tratar el tema con la clase». Además, «es recomendable que los padres conozcan a través de los profesores o tutores las compañías de sus hijos y cómo actúan en grupo».

El psicopedagogo consideró «necesario» llevar a cabo «un trabajo tutorial en la escuela «que permita realizar un seguimiento directo y periódico del alumno para así desactivar, en cuanto se detecten, este tipo de situaciones tanto en lo que corresponde al papel de agresor como al de víctima».

TRANSMISION DE VALORES

Así, agregó que por ello, el profesorado, sobre todo de educación secundaria y de magisterio, debería tener «mayor formación en pedagogía y recibir la asignatura de «intervención tutorial»», que pueden dejar de cursar en breve porque no está entre las obligatorias», precisó Jiménez.

El vicedecano de Educación Social y Psicopedagogía de la UCV lamentó la «dificultad en la transmisión de valores sociales, debido a una desorientación general típica de una sociedad en cambio» y subrayó que esto «influye en los comportamientos agresivos de los jóvenes». El profesor estimó que el problema se agrava «por la falta de coordinación entre la escuela y la familia, que en muchas ocasiones tiene criterios diferentes y que no siempre acepta los consejos o pautas ofrecidas por el profesorado».