.

BARCELONA, 22 (EUROPA PRESS)

El 78% de españoles mayores de 55 años de edad asegura que preferiría vivir en casa y no ingresar en una residencia en caso de perder su autonomía y convertirse en personas dependientes, según un estudio realizado por la entidad Edad&Vida.

La mayoría optan por quedarse en su domicilio y recibir servicios de ayuda a domicilio, frente al 16,3% que apuesta por vivir en una residencia y un 5,6% que escogería irse a casa de algún familiar para que lo cuidara.

El objetivo del estudio, en el que han colaborado investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), ha sido el de conocer las preferencias de los españoles en servicios residenciales.

Los menores de 70 años de edad son los que se muestran más interesados por ir a una residencia en caso de sufrir futuras limitaciones, mientras que los mayores de 75 años se inclinan menos por esta opción.

La vivienda no se percibe como una preocupación futura para la población mayor de 55 años en España. Un 79,6% de los entrevistados asegura que la salud es su principal preocupación, mientras que un 19,8 prioriza la familia y sólo el 0,7% se muestra preocupado por la vivienda.

LA MAYORÍA NO QUIERE HACER REFORMAS EN SU PISO.

Los mayores de 55 años puntúan con un 7,9 sobre diez su vivienda actual y no desean cambiarla ni reformarla, algo que especialmente sucede entre las personas que tienen más de 70 años de edad.

Los entrevistados de menos edad y que viven de forma más indepeniente valoran como una acción posible el hecho de de vender su vivienda actual para poder acceder a otro piso con apoyo y servicios asistenciales.

Si embargo, la mayoría de entrevistados valora en primer lugar el barrio, con el 42,2% de encuestados, las infraestructuras, con un 22,4%, y los vecinos, con un 13,6%, como los aspectos prioritarios de su entorno.

El hecho de ir a una residencia se vincula, en muchos casos, a sentimiento de resignación y de pérdida de autonomía, mientras que acceder a servicios asistenciales, sanitarios y no sanitarios desde el propio domicilio es la opción más deseada.

A la vista de los resultados de este estudio, en el que ha colaborado el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, la entidad Edad&Vida defiende la necesidad de crear «productos y servicios residenciales más adecuados a las necesidades de los usuarios».

MEJORAR LAS INFRAESTRUCTURAS DE LOS PISOS.

El presidente de la entidad, Higinio Raventós, pidió a las administraciones públicas y entidades de iniciativa privada «estudiar la situación actual de las infraestructuras de las viviendas y servicios disponibles de aquellos mayores que quieran seguir en casa».

Edad&Vida también reclamó a la administración elaborar un marco regulador que permita el desarrollo de alternativas para dar liquidez al patrimonio inmobiliarios, así como la creación de políticas fiscales para los productos financieros destinados a convertir un piso en renta.