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VALENCIA, 29 (EUROPA PRESS)

Un programa denominado «Glovac», disponible en formato CD, permitirá a los pediatras a partir de enero cruzar los calendarios vacunales de los países de origen de niños inmigrantes o adoptados con el de España para comprobar, de acuerdo con la edad de los menores, las vacunas que le faltan por administrar. Así lo explicó el presidente del Consejo Asesor Científico del Colegio de Médicos de Valencia, el doctor Carlos Paredes, quien subrayó que «no pasa nada en absoluto si se vacuna por exceso pero sí» podría pasar si se hace «por defecto». «Más vale tener la seguridad de que está vacunado», dijo.

Según explicó, «queremos hacer un calendario universal para todos los niños», incluidos aquellos inmigrantes en los que la «irregularidad» es «la norma» a la hora de visitar a los médicos aunque, dijo, «tienen los mismos derechos» que los menores españoles.

Por este motivo, sostuvo que este programa será una herramienta informática «fundamental» para «adecuar todas las vacunas en cualquier país del mundo a la Comunidad valenciana» y poder comprobar las carencias.

El doctor Paredes consideró que el calendario vacunal de la Comunidad es «óptimo» y «similar» a otras autonomías, aunque «se puede mejorar, a costa de la administración». En este sentido, se mostró partidario de la inclusión –hasta la fecha la pagan los padres– de la vacuna antineumocócica, recomendada por la Asociación Española de Pediatría a todos los niños menores de dos años y a los de dos a tres años que acudan a guarderías, ya que es «excelente» y está «demostrada su eficacia total», y la de la varicela, también aconsejada a los bebés de entre el año y el año y medio y a cualquier edad posterior si nunca han padecido esta patología.

Según los datos facilitados en el decimocuarto Consejo Asesor Científico del Colegio de Médicos de Valencia, titulado «Pediatría: Inmigración y Adopción», durante este año se han administrado en la Comunidad 10.600 dosis de vacunas contra la varicela, de las que entre un 13 y un 15 por ciento fue a menores de dos años. En cuanto a la vacuna conjugada antinemocócica, en 2004 se prescribieron más de 27.000 dosis en la Comunidad.

Así, Paredes señaló que, por ejemplo, las neumonías en los adultos disminuyen gracias a las vacunas que se ponen a los niños. Además, subrayó que las antineumocócicas, incluidas en el calendario de la Sociedad Valenciana de Pediatría pero no en el de la conselleria de Sanidad, evitan la muerte de niños.

Por lo que se refiere a la vacuna de la varicela, afirmó que los pediatras están «muy orgullosos» de que haya salido al mercado, puesto que, dijo, puede provocar en un país unos 400.000 enfermos al año y más de un millar de niños hospitalizados.

El presidente del Consejo Asesor de la entidad colegial indicó que esta vacuna se incluirá para adolescentes aunque considera que administrarla entre los 10 y 12 años no implica reducir los contagios porque supone vacunar a los que aún no la han pasado. «No cabe regatear recursos económicos cuando se trata de invertir en salud», apuntó, «ya que por cada euro invertido con la vacuna de la varicela, se evitan otros seis en tratamiento de la enfermedad».

Para el próximo año está prevista la llegada de la vacuna contra el papiloma para prevenir el cáncer de cuello uterino, que resulta recomendable en niñas de entre 10 y 12 años, antes de que comiencen a tener relaciones sexuales.

Asimismo, indicó que cree que estará lista la hexavalente, que permitirá, con un solo pinchazo, proteger contra la difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, el haemophilus influenzae y la hepatitis B. Para 2007 podría estar la tetravírica, que asociaría la del sarampión, rubéola, parotiditis y la varicela.

NIÑOS ADOPTADOS

En relación con niños adoptados de otros países, señaló que, por ejemplo, en el caso de los procedentes del Este de Europa, muchas veces las fechas de vacunación que constan en los informes no son ciertas y hay «falsedades» en los documentos, por lo que se desconoce si realmente se les ha suministrado las dosis o no.

Asimismo, por cuestiones económicas puede que no incluyan determinadas vacunas, indicó. Por ello, alertó de que se debe mantener «todo el recelo» al respecto.

Según dijo, el calendario vacunal de latinoamérica es más fiable. En el caso de hijos de inmigrantes, indicó que el pediatra debe «aprovechar cualquier» visita que realicen los padres para «poner al día en vacunas» a los niños, puesto que, dijo, las asistencias al médico no suelen ser habituales porque muchos de ellos residen ilegalmente en el país y creen que el médico contribuye a su control.