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MADRID, 31 (EUROPA PRESS)

El Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, aseguró hoy que la futura Ley Antitabaco no implicará una «caza de brujas» de los fumadores y manifestó su confianza en que la norma se interpretará con «flexibilidad» respecto a los tiempos de descanso empleados para fumar.

«No debe haber una caza de brujas. La norma debe cumplirse, pero con efectos pedagógicos», destacó en declaraciones a Punto Radio, que recoge Europa Press. El ministro reiteró que la futura Ley no pretende «perjudicar a nadie, sino ir cambiando hábitos» y auguró que «la ley va a ser un éxito».

Recordó que los convenios colectivos suelen contemplar un tiempo de descanso dentro de la ornada laboral, «que es el que podría aprovecharse para fumar». «Con elasticidad, flexibilidad habría que utilizar este periodo», valoró.

En cualquier caso, el Ministerio atenderá «las posibles peticiones de interpretación flexible de la norma, siempre que en el trabajo no se fume». Caldera insiste en que la norma «debe cumplirse» y cree que las situaciones de ansiedad derivadas de la abstinencia «son reconducibles».

«Yo he sido fumador y cuando entraba en un cine o un avión no fumaba, sin ningún problema. Esta es la cultura que hay que extender», valoró. El ministro pretende dar ejemplo y ya ha dado instrucciones en su departamento para retirar todos los ceniceros, fijar toda la cartelería y el tiempo del que disponen los funcionarios para fumar.

LAS DENUNCIAS

En el caso de que se incumpla la norma, explicó que los trabajadores afectados por el humo del tabaco deberán ponerlo en conocimiento de la dirección de la empresa. Las denuncias dependerán de las normas que se establezcan reglamentariamente, aunque las infracciones no serán de carácter laboral, sino de salud pública.

El ministro cree que no se producirán «procedimientos sancionadores permanentes y amplios», pero advierte de que habrá «sanciones ejemplificadoras». Por último, criticó las estrategias comerciales de las empresas tabaqueras que bajan el precio, aunque advierte que los impuestos «cada vez crecen más» en el marco de la Unión Europea.