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Un cirujano del Hospital de Getafe estima que el tratamiento previo a la operación «conlleva semanas e incluso meses»

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

El doctor Juan Carlos Ruiz de Adana, cirujano del Hospital de Getafe, afirmó hoy que los casos de obesidad mórbida son muy complejos de abordar, porque se trata de pacientes que suelen llevar asociadas otras enfermedades que elevan los riesgos de la operación.

Al hilo del caso del madrileño de 213 kilos de peso que falleció este fin de semana, tras llevar esperando, al parecer, dos años para ser intervenido, Ruiz de Adana declaró a Europa Press que estos enfermos presentan generalmente factores de riesgo añadidos a su propia patología, como diabetes, tensión alta, colesterol, apnea de sueño, infarto de miocardio o complicaciones previas, que «hay que controlar antes de la cirugía».

«La opinión pública sabe que este tipo de cirugía tiene riesgo de mortalidad, pero, además, antes de la operación hay que tratar toda esta serie de enfermedades asociadas para que el riesgo sea menor, y esto a veces conlleva semanas e incluso meses de tratamiento», advirtió.

En este sentido, el cirujano del Hospital de Getafe explicó que «si este tipo de pacientes obesos pierden entre un 10 y un 15 por ciento de peso, la cirugía va mejor y las complicaciones son menores, pero esto -objetó- no se consigue en poco tiempo, sino que suele llevar unas seis semanas».

Dijo que si bien estos pacientes están «administrativamente en una lista de espera», los estudios preoperatorios que requieren «son tan exhaustivos y meticulosos que el resultado de una prueba puede condicionar la realización de otra».

RIESGO MÍNIMO DE COMPLICACIONES

Por ello, señaló que conviene que estos enfermos se incluyan, primero, dentro de un programa de seguimiento de su obesidad, para «atender los tratamientos inicialmente de índole dietética, farmacológica, que los endocrinos están obligados a ofrecerles y que deben seguir para, luego, ser remitidos al cirujano».

Es entonces cuando el cirujano debería analizar la situación del paciente «desde el punto de vista quirúrgico y anestésico, y controlar todos los factores de riesgo, que es el inconveniente que presentan estas personas».

«Todo tiene que ser coherente. Que la cirugía sea muy segura y el riesgo de complicaciones sea el mínimo posible», insistió Ruiz de Adana, quien estimó que anualmente se registran en toda España entre 3.000 y 4.000 intervenciones de obesidad mórbida, de las cuales un 25 por ciento aproximadamente se realizan en la Comunidad de Madrid.

Según este facultativo, el riesgo de complicaciones graves que puedan condicionar la vida del paciente se da en menos del 1 por ciento de los casos.

Por otro lado, Ruiz de Adana destacó que la cirugía de la obesidad está «muy protocolizada» y se aborda con criterios y procedimientos «muy similares» en todos los hospitales de España y del mundo. Asimismo, subrayó en estas intervenciones participan equipos multidisciplinares formados por endocrinos, psiquiatras, anestesistas, cardiólogos, cirujanos generales e incluso cirujanos plásticos.