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(((Esta noticia sustituye a la anterior sobre el mismo tema por error en el dato de la altura del bebé)))

MADRID, 20 (EUROPA PRESS)

Una mujer de origen colombiano dio a luz el pasado 13 de febrero en el Hospital Materno Infantil de La Paz a una niña que pesó al nacer 7,010 kilos y midió 56,5 centímetros, convirtiéndose en el bebé más grande nacido en La Paz en los más de 40 años de existencia del centro sanitario.

La madre, Rocío, se encuentra en perfecto estado de salud, al igual que la niña, aunque reconoció que tuvo algunos problemas durante el embarazo. Por su parte, los médicos consideraron el hecho algo «excepcional» y explicaron que seguramente sea un factor genético familiar el responsable de estas dimensiones.

En la presentación de la niña a los medios de comunicación, tanto Rocío como su bebé, que se llama Arancha, presentaban un aspecto bastante saludable, algo que corroboraron los miembros del equipo médico al asegurar que ambas han evolucionado muy bien y que, tras los análisis practicados y los controles a los que se les ha sometido, no se prevé ninguna complicación.

La orgullosa madre admitió que en el transcurso del embarazo, durante el cual se le diagnosticó diabetes gestacional, tuvo «muchos mareos y al final no podía ni andar», por lo que tuvo que hacer una dieta. Rocío reconoció que al entrar al quirófano «tenía miedo» y que pasó «un mal rato» pero al final todo salió bien. «Cuando la vi, me asusté al pensar cómo pudo una niña tan grande estar en mi estómago», añadió Rocío.

De hecho, hace nueve años ya dio a luz a otro bebé, Melisa, que pesó 5 kilos. Tras estos dos embarazos de grandes dimensiones, Rocío no se anima a tener más hijos, por lo que se ha sometido a una ligadura de trompas. Aunque no tenga más descendencia, difícilmente le podrán quitar el récord de ser la madre del bebé más grande del hospital La Paz, y posiblemente de toda España, en los cuarenta años de su existencia.

Dadas las poco comunes dimensiones de la niña, se le ha tenido que prestar ropa de niños de tres meses, al igual que los pañales, que han tenido que ser adecuados a su peso. Algo similar pasa con la ropa que Rocío tenía preparada para su «pequeña», ya que según comentó, «no le vale y habrá que comprarle ropa nueva».

HECHO EXCEPCIONAL

Por su parte el doctor Fernando Oñorbe, jefe de puérperas y responsable de la planta 11, en la que ha permanecido la madre, explicó que en los 40 años que lleva trabajando en el hospital de La Paz, no ha visto «algo parecido», ya que «como mucho» han tenido lugar partos de niños de seis kilos.

Además, señaló que la diabetes gestacional no supuso ningún problema importante, aunque precisó que existen algunos casos en los que «a los hijos de madres diabéticas se les induce el parto y se les adelanta varias semanas» porque esos niños «pueden ser mejor controlados fuera del vientre materno» implicando así menos riesgos tanto para el recién nacido como para la madre.

Por su parte, el jefe de la sección de Neonatología, Jesús Pérez Rodríguez, aseguró que desde que ingresó la niña, ésta fue controlada por las «complicaciones» que podía sufrir «sobre todo en las primeras horas de vida», algo que no se ha dado finalmente. Por ello, mostró su confianza en que «Arancha va a ser una niña normal sin más problemas».

Algunas de estas complicaciones que pueden padecer los bebés de estas dimensiones, comentó Pérez Rodríguez, «son la rápida bajada de niveles de azúcar en sangre, malformaciones o alteraciones del corazón», pero ninguno de estos síntomas se han detectado en Arancha.