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LOGROÑO, 19 (EUROPA PRESS)

Los consumidores españoles prefieren las cajas de ahorros frente a los bancos y las eligen para trabajar con ellas de forma ordinaria. Asimismo, y aunque están satisfechos con su entidad habitual, operan con más de una, y su valoración no alcanza el 8 de nota media, según las conclusiones de un estudio sobre la notoriedad y la imagen de las entidades financieras elaborado por la empresa riojana Append.

El estudio –realizado con una muestra de 1.012 españoles– señala que, si bien son los bancos las entidades financieras más recordadas por el consumidor, las cajas de ahorro reciben más primeras menciones. El BBVA y el BSCH son los bancos más nombrados de manera espontánea y múltiple, mientras que entre las cajas este honor corresponde a La Caixa y Caja Madrid.

El factor geográfico determina sin embargo este ranking. Las cajas de ahorro son más mencionadas pero se ven condicionadas por una mayor dispersión que los bancos debido a su peso casi exclusivo en sus áreas de influencia. Además, se percibe que las cajas de ahorros tienen más vinculación con las poblaciones de hasta 25.000 habitantes, fruto de la mayor implantación local que implican por su naturaleza.

El cara a cara entre bancos y cajas se ve también claramente influido por la edad de los consumidores: conforme el encuestado es más joven recuerda más nombres de cajas frente a bancos y viceversa, cuanto mayor es la edad tiende a incrementarse el recuerdo de bancos. En este sentido, el BBVA es notablemente más mencionado en la franja de edad comprendida entre 35 y 49 años, mientras que La Caixa lo es entre los más jóvenes.

En cuanto a las preferencias de los ciudadanos sobre este tema, se observa que, en general, están satisfechos con la entidad financiera con la que trabajan de manera habitual. Sin embargo, y aunque existe una enorme dispersión, las entidades más mencionadas vuelven a repetirse como las entidades preferidas y con las que más se trabaja: La Caixa, BBVA, BSCH y Caja Madrid.

Asimismo, el estudio destaca que, a pesar de que hay un grupo de entidades financieras preferidas, las valoraciones que se hacen de ellas son bajas y no alcanzan el 8 de media en ningún caso. Esto se produce aún cuando el índice de problemas habido con dicha entidad no llega al 5% del total de encuestados.

Esta valoración puede explicar la falta de exclusividad de los clientes con sus entidades financieras y el hecho de que se tienda a trabajar con más de una. En concreto, la media de entidades con las que se trabaja por encuestado es de 1,7, creciendo esta cifra entre las clases sociales más altas y en las edades intermedias de 35 a 64 años.

El estudio de Append permite concluir que en cuestión de entidades financieras existe un mercado muy maduro con una alta competencia y en el que es difícil destacar por productos, trato o promociones.

La encuesta desvela que los clientes perciben que, en cuestión de entidades financieras, «todo es un poco de lo mismo», por lo que se aprecia la necesidad de generar productos innovadores como las hipotecas remuneradas, las facilidades para aplazar letras y productos adaptados a cada tipología de clientes y a las nuevas tecnologías.