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MADRID, 31 (EUROPA PRESS)

La mayoría de los españoles eligen la Semana Santa para someterse a una operación de cirugía estética, hasta el punto de que este tipo de intervenciones se incrementarán en un 40 por ciento en estas fiestas, según las estimaciones del doctor Federico Mayo, miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE).

El interés por que los cambios físicos pasen desapercibidos, la importancia de evitar el contacto directo con el agua y el sol y la proximidad del verano son los factores principales que influyen en el aumento de los tratamientos de cirugía estética en este periodo de tiempo, según el doctor.

Por una parte, son importantes los efectos visibles que conlleva el postoperatorio. Después de una intervención hay un periodo de tiempo en el que las cicatrices son inevitables; por ello, «muchas personas aprovechan los días de vacaciones para que desaparezcan estas señales y la operación pase inadvertida a ojos de la sociedad», señala el doctor Mayo.

Además, según el especialista, Semana Santa es una buena épcoa para realizar cualquier tipo de cirugía de estas características, ya que «se puede evitar estar en contacto directo con el sol y el agua, dos elementos contraindicados en los días posteriores a la operación», asegura.

Por otra parte, otro de los factores que influye claramente en el crecimiento de los tratamientos de cirugía estética es la cercanía del verano. Durante casi tres meses, «la figura física adquiere una gran relevancia y se acentúa el deseo por lucir un cuerpo perfecto sin acúmulos de grasa ni defectos corporales evidentes», declara el doctor. «Dos rasgos que hoy en día preocupan a la sociedad y que pueden ser eliminados o atenuados con una simple intervención», añade.

CIRUGÍAS QUE MEJORAN EL ASPECTO FÍSICO.

Entre las operaciones más solicitadas por los españoles en estas fiestas destacan las liposucciones, principalmente, de abdomen y piernas, así como las mamoplastias. Es decir, los pacientes buscan intervenciones que impliquen un cambio en las medidas corporales mejorando de este modo su aspecto físico y su consiguiente bienestar, según el doctor Mayo.

Igualmente, adquieren protagonismo los tratamientos de rejuvenecimiento facial como las blefaroplastias, así como las intervenciones de pequeña corrección como las rinoplastias.

ESPAÑA, EN CUARTO LUGAR.

La creciente demanda de tratamientos de cirugía estética ha situado a España en el cuarto país del mundo en número de intervenciones según el último estudio de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica y Estética (ISAPS).

«En unos años la cirugía estética ha pasado de ser un lujo a estar al alcance de todos», apunta el doctor Mayo. Una nueva concepción a la que ha contribuido la aparición de nuevas técnicas quirúrgicas más seguras y menos agresivas que hacen que las secuelas y los riesgos sean menores.

En cuanto a precios, una lipoplastia o extracción de grasa de las piernas, puede llegar a costar, aproximadamente, entre 5.000 y 7.000 euros; una mamoplastia, de 3.000 a 6.000 euros; una blefaroplastia o eliminación del exceso cutáneo de los párpados, de 5.000 a 7.000 euros; y una rinoplastia, de 3.000 a 5.000 euros.