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Piden cambios en el ajuste del butano, para que cuando el carburante baje, los precios que paga el consumidor también lo hagan

MADRID, 01 (EUROPA PRESS)

El portavoz de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), Antonio López, afirmó hoy respecto al paquete de medidas aprobado ayer por el Gobierno en Consejo de Ministros, destinado a combatir el incremento de tipos de interés, que en principio «son medidas positivas destinadas a proteger al consumidor», pero subrayó que deben contemplarse medidas suficientes para poder paliar «la previsible subida de tipos de este año que se prevé que estará por encima del 3 por ciento».

En declaraciones a Europa Press Televisión, aseguró que esto afectará a las familias que tienen más dificultades para llegar a fin de mes debido a que pagarán «entre 300 y 400 euros más al año».

Entre las medidas, citó como importantes la posibilidad de permitir al usuario que pueda cambiar su hipoteca de variable a mixta o fija, o que no se cobre un precio excesivo por la liquidación de las mismas.

Sobre la subida del precio del butano, que hoy alcanzará los 12.35 euros tras un incremento de 1.11 euros, reclamó al Gobierno que cambie la fórmula mediante la cual se establece el precio de la bombona de butano, ya que «la actual sólo permite que éste suba». «Creemos que ha llegado el momento de que esta fórmula se cambie y que incluya la posibilidad de que cuando baje alguna vez el precio del carburante, baje también el precio del gas que consumen los ciudadanos», afirmó.

López explicó que este cálculo está basado en la comercialización del producto, el coste de los fletes -transporte por barco- y la diferencia entre euro y dolar, «y a partir de aquí, el Gobierno fija los precios». Por ello, denunció que cuando baja el precio del petróleo, «esto no tiene reflejo en el precio final que ve el consumidor».

Así, calificó de «barbaridad» esta subida del 10 por ciento anunciada ayer en el Consejo de Ministros ya que «no tiene ningún tipo de justificación» y recordó que «hay que tener en cuenta que hay todavía millones de personas que usan en toda España el gas butano». Además, resaltó que «son personas con una capacidad económica reducida».

A pesar de este incremento, López rechazó que esto haga que los consumidores de gas butano comiencen a barajar la utilización de otras opciones, porque éstos «seguramente son personas que viven en el campo» y muchas veces existen ciertas zonas en las cuales «no es posible canalizar la calefacción como en las grandes ciudades» y, como consecuencia, sus habitantes «se ven obligados a comprar butano».

De cara al futuro, ya que este precio estará vigente hasta el próximo 30 de junio, López señaló que espera que no vuelva a producirse una subida en términos similares y abogó por que «por lo menos», se mantenga en los niveles de inflación para que no reste la capacidad de renta del consumidor.