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MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

El secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, realizó hoy una valoración «moderadamente positiva» sobre el descenso de nuevos casos de sida en España en 2005, aunque subrayó, en declaraciones a Europa Press, que «no hay que bajar la guardia».

El número de nuevos casos de sida diagnosticados en España el pasado año ascendió a 1.873, lo que supone un descenso del 11,5% respecto a 2004, según datos de la Secretaría del Plan Nacional sobre el Sida remitidos hoy por el Ministerio de Sanidad y Consumo a las Comunidades Autónomas.

«Es positivo que haya disminuido el número de casos, pero todavía nos enfrentamos a un verdadero problema de salud pública y, por lo tanto, no hay que bajar la guardia», explicó Martínez Olmos, quien destacó, no obstante, que la incidencia del sida se ha reducido en más de un 70% en los últimos 24 años.

En este sentido, el secretario general de Sanidad anunció a Europa Press que el Ministerio presentará esta misma semana una nueva campaña contra el sida porque el problema persiste y hay que seguir trabajando «con todo el énfasis posible».

USO DEL PRESERVATIVO.

Asimismo, indicó que todavía es necesario insistir en la recomendación del uso del preservativo, que es el elemento más claramente al alcance de todos para evitar la transmisión de la epidemia.

También resaltó la importancia del diagnóstico precoz, que mejora el pronóstico de la enfermedad, por lo que recomendó que se hagan la prueba del VIH, que es «confidencial y gratuita», todas las mujeres embarazadas o que deseen estarlo, así como las personas que hayan tenido relaciones sexuales sin preservativo con parejas ocasionales o nuevas, múltiples, que desconocen si están infectadas o no por el VIH, personas que mantienen prácticas sexuales o de inyección de riesgo y personas con la infección por VIH o con sida.

En cuanto al aumento de casos de sida en inmigrantes, Martínez Olmos dijo que guarda relación con el importante incremento de la población inmigrante en España en los últimos años, lo que obliga a las autoridades sanitarias a poner más énfasis en los mensajes de riesgo a este tipo de población sobre la transmisión de este tipo de enfermedades, adaptándolos a sus costumbres y creencias.