.

MADRID, 7 (EUROPA PRESS)

El Día Mundial de la Salud 2006, que se celebra hoy bajo el lema «Colaboremos por la salud», abordará la creciente crisis mundial de recursos humanos que está entorpeciendo la prestación de atención sanitaria en muchas zonas.

Este año, el director general de la OMS, el doctor Lee Jong Wook, asistirá a los actos del Día Mundial de la Salud en Lusaka (Zambia), y en todo el mundo se organizarán actividades para señalar la jornada. El Informe sobre la salud en el mundo 2006 se centrará asimismo en la crisis mundial que afecta al personal de salud.

El doctor Tim Evans, subdirector general de Pruebas Científicas e Información para las Políticas de la OMS, señaló que el personal de salud, a quienes calificó como «la piedra angular de los sistemas de salud», «está atravesando una crisis en el mundo entero, crisis a la que ningún país escapa por completo». «Los resultados están a la vista: clínicas sin profesionales de la salud y hospitales incapaces de contratar o retener a personal básico», dijo.

Evans añadió que en todo el planeta hay una escasez crónica de profesionales de la salud, «producto de décadas de anemia inversora en la formación, remuneración, condiciones de trabajo y gestión de esos profesionales». Esto ha provocado, explicó, una grave carencia de personal con conocimientos clave y un nivel creciente de cambios de profesión, jubilaciones anticipadas y migraciones nacionales e internacionales.

Según este experto, en el África subsahariana, donde a los problemas mencionados se suma la pandemia de VIH/sida, hay alrededor de 750.000 profesionales sanitarios para 682 millones de habitantes. Esta proporción es de 10 a 15 veces superior en los países de la OCDE, donde el envejecimiento de la población aumenta la presión que soporta el personal de salud, «que trabaja ya al máximo de sus posibilidades».

En su opinión, las soluciones a esta crisis deben fraguarse en los planos tanto local como nacional e internacional, y en ellas deben participar desde gobiernos hasta dirigentes comunitarios, pasando por las Naciones Unidas, los profesionales de la salud y las organizaciones no gubernamentales.

Entre las soluciones, citó algunos países desarrollados que han implantado políticas para acabar con la contratación de personal de salud procedente de países con plantillas muy deficitarias en este terreno. También se refirió a algunos países en desarrollo que han revisado sus escalas salariales e introducido incentivos no pecuniarios para retener a su personal y desplegarlo en zonas rurales.