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BRUSELAS, 7 (EUROPA PRESS)

El ejecutivo comunitario publicó hoy la cuarta edición de las líneas directrices europeas para mejorar la calidad de la detección y el diagnóstico precoz del cáncer de mama y entre sus recomendaciones figura la mamografía digital y distintos consejos sobre los servicios especiales en mastología. De hecho, el comisario europeo responsable de Salud y Protección al consumidor, Markos Kyprianou, subrayó que podrían evitarse cada año cerca de 32.000 muertes causadas por cáncer de mama de aplicarse un sistema eficaz de diagnóstico mediante mamografías en el conjunto de la Unión Europea.

El cáncer de mama es el más extendido entre la población fememina europea –supone el 26,5 % de los nuevos cánceres diagnosticados y es la causa de 17, 5% de las muertes totales por cáncer. Estas cifras se incrementan con la edad y el diagnóstico a través de la mamografía permite detectar el cáncer entre tres y cuatro meses antes de que se presenten los primeros síntomas tangibles, mejorando por tanto las posibilidades de cura.

El documento dado a conocer hoy, del que se ha realizado una tirada de 4.000 ejemplares, estará disponible en la Oficina de Publicaciones de la Unión Europea a mediados de abril. En la elaboración de esta herramienta de consulta han colaborado cientos de profesionales de dieciocho Estados miembros de la Unión Europea (todos los de la antigua UE-15 más Chipre, Hungría, y Polonia) así como de Noruega, Suiza, Israel, Canadá y Estados Unidos.

Aunque las anteriores ediciones de las líneas directrices sobre la calidad de la detección precoz del cáncer han tenido una considerable repercusión, el comisario cree que Europa debe combatir esta enfermedad «con más fuerza», motivo por el cual animó a autoridades y facultativos a utilizar estas herramientas.

Las directrices europeas pretenden reunir a nivel europeo los mejores ejemplos de programas regionales y nacionales de detección de cáncer de los últimos veinte años. Estas líneas se han elaborado por la Red europea de cáncer de mama (EBCN, según sus siglas en inglés) y cofinanciado por el programa «Europa contra el cáncer» de la Comisión Europea. Lanzado en 1987, es una de las primeras iniciativas en materia de salud pública del Ejecutivo comunitario y su último ciclo de financiación cuenta con un presupuesto de 90,4 millones de euros para el periodo 1996-2002.

Entre las principales actividades del programa figura la creación de un banco de datos mundial sobre el cáncer con información sobre incidencia, mortalidad, prevalencia y cura o la redacción de un código europeo contra el cáncer gracias al cual se pudieron evitar un total de 92.000 fallecimientos por cáncer en la UE a Quince.

También se llevan a cabo acciones de prevención del tabaquismo y recomendaciones para la detección precoz y normas de formación aplicable a los profesionales de la salud. Desde 2003, este programa está integrado en el de salud pública, dotado con 59,8 millones de euros.