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MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

El número de balones intragástricos (BIG) implantados a pacientes obesos en España se ha duplicado en el último año, según datos hechos públicos hoy por la Unidad de Tratamiento Endoscópico de la Obesidad del Hospital Madrid-Montepríncipe.

Estos pacientes logran perder una media de 20 kilos durante los seis meses que llevan el balón. «Gracias a los avances científicos y tecnológicos estamos incorporando nuevos dispositivos intragástricos que nos permiten individualizar el tratamiento, adaptándolos a las características del estómago de cada paciente», indicó el director de la Unidad, el doctor Gontrand López-Nava.

Para las personas con obesidad, es una prioridad reducir el peso de una forma mantenida con vistas a reducir el riesgo cardiovascular y otras enfermedades relacionadas. Sin embargo, en muchos casos los pacientes no tienen éxito con los tratamientos disponibles o bien presentan problemas de obesidades mórbidas para los cuales la cirugía conlleva una serie de riesgos.

En ambos casos, los expertos recomiendan la instalación de este dispositivo, indicado en personas que estén por encima de su peso ideal en al menos 15 kilos. El BIG se introduce en el estómago sin cirugía ni necesidad de ingreso hospitalario, a través de endoscopia digestiva, y debe acompañarse de una dieta hipocalórica y de un programa de modificación de la conducta en la ingesta de alimentos.

Del total de pacientes a los que se les ha implantado un BIG en esta Unidad del Hospital Montepríncipe, el 80% son mujeres, con un Índice de Masa Corporal (IMC) de 37 (obesidad premórbida). El 72% de los pacientes no tuvo sensación de hambre a lo largo del tratamiento y el 82% mantuvo un buen estado de ánimo. La edad media de los pacientes es de 40 años.