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La organización cree que llenar un depósito en verano será un 18% más caro que en 2005 y avisa de nuevas subidas en los billetes de avión

MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

La Unión de Consumidores de España (UCE) advirtió hoy de que en los próximos meses los consumidores tendrán que hacer frente a un reajuste en sus economías domesticas, ante el «imparable» aumento de los precios de los derivados del petróleo y de la energía.

A través de un comunicado, la organización apuntó que el incremento de los precios del crudo junto con la inestabilidad de los mercados internacionales «están desarrollando una situación de crisis económica que incidirá directamente en los ciudadanos europeos».

El precio del barril del petróleo está fluctuando en torno a los 74 y 75 dólares y las previsiones que se están realizando establecen un precio para mitad de año de unos 80 dólares, lo que significa que para el próximo verano, coincidiendo con el inicio de los desplazamientos de las vacaciones, se esperan «importantes subidas que multiplicarán los gastos», alertó UCE.

La organización estimó que ante la incipiente subida del precio de los carburantes «es muy posible que en verano llenar el depósito del automóvil implique un incremento del 18% respecto al mismo periodo del pasado año».

Además, indicó que en las últimas semanas también se han producido importantes aumentos en los precios de los billetes aéreos, dado que las compañías «han elevado recientemente el recargo por combustible que cobran a sus clientes entre 10 y 30 euros». Sin embargo, la UCE lamentó que «estas subidas no son las únicas, pues se anuncia que en los próximos meses pueden producirse nuevos aumentos en los precios de los billetes».

Para la organización, «es necesario adoptar una política de contención de precios en la que participen la Administración y las petroleras». En este sentido, explicó que el 50% del precio final de los combustibles son los beneficios que reciben las compañías petroleras, un 46% son impuestos del Estado y un 4% son las ganancias de los distribuidores.

Por ello, la organización considera que disminuyendo los márgenes de los beneficios de las petroleras y adoptando una reducción impositiva se podría amortiguar los efectos de estas situaciones. No obstante, las compañías advierten que no aceptarán una disminución de sus márgenes comerciales para frenar el impacto de la escalada de precios, y el Gobierno no tiene intención de reducir sus beneficios, con lo que «al final los efectos inflacionistas los van a pagar los consumidores», sentenció.

MAYOR ENDEUDAMIENTO PARA LAS FAMILIAS.

La UCE quiso resaltar que el IPC está situado en torno al 3,9%, que la energía está más cara y que «muchos consumidores ya están sintiendo en sus recibos de luz los incrementos en torno al 4,48% anunciados por el Gobierno». La organización también se quejó de que en abril subió la bombona de butano un 10% y que en sólo seis meses se incrementó un 25%, generando una evolución en su precio que ha pasado de 9,81 euros a 12,35 euros.

Por último, incidió en que esta escalada de precios de los servicios básicos «puede seguir incrementando el nivel de endeudamiento de los españoles». Por ello, la organización pide al Gobierno que «sea más sensible con la realidad económica de los ciudadanos, especialmente con aquellas rentas medias y bajas que son las que mayor dificultad tienen para adaptarse a la subida de precios».

Asimismo, la Unión considera oportuno que el Ejecutivo aplique una política de contención de precios con medidas adecuadas para evitar en aumento de la inflación.