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MADRID, 3 (EUROPA PRESS)

El 51 por ciento de los asmáticos está siendo controlado por el médico de cabecera; el 44 por ciento, por el neumólogo y únicamente el 2 por ciento, por el alergólogo, según informó la Sociedad Española de Medicina General (SEMG) con motivo de la celebración ayer del Día Mundial del Asma.

El doctor Juan Antonio Trigueros, vicesecretario de la SEMG y miembro del grupo trabajo de patología respiratoria de esta sociedad científica, reclamó para estos facultativos «formación específica sobre patologías respiratorias, tiempo para atender al paciente y una buena dotación de medios materiales con el objetivo de avanzar en el diagnóstico y control de esta dolencia».

Se estima que más de la mitad de los casos de asma, una de las afecciones respiratorias más frecuentes en nuestro entorno, con una prevalencia del 5-8 por ciento de la población española (10-15 por ciento de niños y adolescentes), están sin diagnosticar. Según Trigueros, el grado de control de esta afección es insuficiente «debido a una infravaloración de los síntomas tanto por parte de los profesionales de la salud como de los enfermos».

CONSEJOS

Trigueros advirtió sobre «la necesidad de instruir al paciente en el reconocimiento de los síntomas de la enfermedad y de los cuadros de agudización de la misma, así como en la administración del tratamiento farmacológico que corresponda -broncodilatadores y corticoides inhalados, principalmente- de manera correcta, haciendo especial hincapié entre la población asmática infantil».

Otra de las recomendaciones de los médicos de cabecera dirigida a los pacientes en tratamiento es «mantener la medicación para evitar que la inflamación que persiste en el bronquio avance y ocasione daños irreversibles en el pulmón, al margen de que el enfermo tenga autonomía a la hora de bajar o subir la dosis en función de su estado de salud».

ESPIRÓMETROS EN TODOS LOS CENTROS DE SALUD.

La espirometría es una de las pruebas de función pulmonar más útil en el diagnóstico y seguimiento del asma. Los espirómetros son equipos sencillos y económicos, según el coordinador del grupo de trabajo de patología respiratoria de la SEMG, el doctor Gómez Ruiz, que reclamó «una mayor implementación de esta técnica en los centros de Atención Primaria españoles, tanto a nivel de equipos como de personal formado y capacitado para la realización de esta prueba».

Por su parte, Trigueros dijo que también sería útil disponer en los centros de salud de un aparato denominado «peak flow», un medidor del flujo pico muy popular en otros países desarrollados, que los enfermos podrían utilizar en su domicilio para controlar por sí mismos el nivel de obstrucción de la vía aérea, y que actualmente sólo está disponible en las farmacias.