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MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

Un 20% de los españoles mayores de 40 años, unos 4 millones de personas, padecen el síndrome de la vejiga hiperactiva, una afección que sufren más mujeres (23,6%) que varones(15,4%), según datos proporcionados por la ginecóloga Montserrat Espuña del Hospital Clínico de Barcelona y el urólogo David Castro, del Hospital Universitario de Canarias, que presentaron hoy, en rueda de prensa, el Primer Tratado de Incontinencia Urinaria, elaborado en forma conjunta por especialistas de la Asociación Española de Urología (AEU) y la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), bajo el auspicio de Astellas Pharma.

Los especialistas destacaron que un tercio de los afectados por el síndrome de la vejiga hiperactiva presentan incontinencia urinaria por urgencia, trastorno que afecta significativamente la calidad de vida ya que además de dificultar la vida social de las personas, también les afecta emocionalmente. De hecho, el 35% de los pacientes que tiene vejiga hiperactiva presenta problemas depresivos o de estrés, comentó Castro.

Por su parte, Espuña aclaró que existen distintos tipos de incontinencia urinaria -por esfuerzo, por urgencia, mixta- y que la que más afecta a las mujeres jóvenes, sobre todo durante el embarazo, es la incontinencia por esfuerzo que, según explicó, «es una pérdida de orina que se produce por actividades tan simples como reír, toser, correr, hacer ejercicio». Pese a que se trata de un problema muy frecuente, la experta señaló que muchas personas lo ocultan por verguenza y alertó acerca de la necesidad de transmitir la idea de que se trata de un problema perfectamente tratable con ejercicios, fármacos y, en casos más avanzados, con cirugías.

El tratamiento no quirúrgico más recomendable para trastornos de esta naturaleza, sobre todo en incontinencia leve y moderada, es la práctica de ejercicios que favorezcan la contracción de los músculos del suelo pélvico. En este sentido, Espuña explicó que «hay músculos en la base del abdomen, que son los del suelo pélvico, que cuando hacemos un esfuerzo como toser o estornudar, se contraen y evitan esos escapes de orina. Pero esos músculos se pueden hacer fuertes ejercitándolos, por eso es importante hacerlo, sobre todo durante el embarazo».

Además de una ejercitación seriada de los músculos enseñada por un especialista, los expertos recordaron que mantener relaciones sexuales favorece la contracción de esa zona de los músculos pelvianos y por tanto contribuye a prevenir este trastorno. Del otro lado, Espuña destacó que un 50% de las mujeres que concurren a consulta en el Hospital Clínico de Barcelona por incontinencia urinaria admite que no tiene relaciones sexuales por temor o verguenza a que su pareja advierta el problema.

Además de tratamientos farmacológicos, existen intervenciones quirúrgicas para abordar la incontinencia urinaria avanzada en mujeres: «Se trata de la colocación de una pequeña prótesis, una malla que se coloca por debajo del conducto de la uretra y que refuerza esta estructura que puede haber sido lesionada durante el parto».

Tanto Castro como José Manuel Bajo Arenas y Joaquin Carballido, presidente de la SEGO y secretario general de la AEU respectivamente, destacaron la importancia de abordar este trastorno desde su aparición para evitar su avance progresivo. Y recordaron que es importante que quienes lo padecen sepan que se trata de una afección que «tiene solución».