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Jaime Palop asegura que el agua debe dejar de estar gestionada por organismos «poco transparentes»

SANTANDER, 22 (EUROPA PRESS)

El director general de Aguas, Jaime Palop, aseguró hoy que está «de acuerdo» con el informe remitido ayer por la organización Greenpeace, en el que pone a España como «uno de los países que peor gestiona el agua, debido, sobre todo, a su uso sin restricciones para la agricultura».

Así lo puso de manifiesto Palop en rueda de prensa, en la sede santanderina de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), donde reconoció que «España necesita reorientar la política del agua», especificando que la denuncia emitida por Greenpeace forma parte «de un informe mundial» encargado por la asociación ADENA.

Palop explicó que «no es un problema de que sea un sector del agua el que se esté despilfarrando, sino que todo el conjunto del sistema, incluso la propia mentalidad de la ciudadanía, apuntaba a que el agua sobraba, y eso es, realmente, lo que hay que cambiar».

En este sentido, el representante del Ministerio de Medio Ambiente indicó que el agua se debe de poner «al servicio público», y «tiene que dejar de ser un recurso natural gestionado por especialistas en organismos, vamos a decir, poco transparentes y que traslucen poco su gestión», apuntó.

«Estamos apostando por el cambio y por seguir la línea que marca Estocolmo y los principales expertos y conocedores de la gestión», indicó Palop, puesto que en la gestión, por ejemplo, de aguas subterráneas, «no podemos seguir como estamos, no podemos seguir con las tensiones sociales y territoriales tan grandes, provocadas por un desenfoque en la gestión».

El director general destacó los pasos dados por el Ministerio de Medio Ambiente, junto al de Agricultura, en la elaboración de «un Plan Nacional de Reducción de Pérdidas en Zonas Regables», dentro de la política liderada por la ministra Cristina Narbona de «tratar por todos los medios de que, con la misma cantidad de agua que tenemos, sacarle mucho rendimiento», eliminando «la filosofía de este país de que el agua sobraba y de que había para cualquier cosa», lo que es «una utopía aquí, en Francia, en Alemania o en el propio Brasil», indicó.

El cambio de mentalidad se «está empezando a producir», según Palop, como lo prueba que en las reformas de los Estatutos de Autonomía «siempre» aparece la gestión del agua, teniendo «todas las comunidades autónomas la apetencia de tener garantizada el agua del presente, pero también la del futuro», concluyó.