.

MADRID, 31 (EUROPA PRESS)

«Icatibant» (Jerini AG) ha demostrado ser seguro y bien tolerado para el tratamiento del angioedema hereditario (AEH) tras finalizar la Fase III del ensayo clínico FAST-2 en el que han participado 1.110 pacientes y voluntarios, informó hoy el laboratorio en un comunicado.

Según Jerini, «Icatibant», un peptidomimético sintético, ofrece «una nueva e innovadora estrategia» en el tratamiento del AEH al bloquear el receptor B2 de la bradicinina. La bradicinina ha demostrado hallarse elevada en los pacientes con AEH y es responsable de que se desarrolle un edema durante los episodios de AEH.

En un ensayo clínico de fase II el tratamiento con «Icatibant» por vía subcutánea alivió rápidamente los síntomas con un período medio de 27 minutos según describieron los pacientes. Hasta la fecha, se han administrado más de 250 tratamientos en condiciones abiertas en ambos ensayos de Fase III.

El consejero delegado de Jerini, Jens Schneider-Mergener, afirmó que «la finalización del ensayo representa un hito que sitúa a Jerini un paso más cerca de alcanzar nuestra meta de lanzar «Icatibant» al mercado para los pacientes con AEH».

Se espera que este fármaco se comercialice en una jeringa lista para su uso que los pacientes podrán autoadministrarse al principio de un episodio de AEH, lo cual les permitirá llevar vidas más seguras y autónomas. En caso de un probable episodio laríngeo que pueda poner en peligro la vida del paciente es crucial la posibilidad de poder autoadministrarse el remedio con prontitud.

El angioedema hereditario, la forma hereditaria del angioedema, es una enfermedad debilitante y que puede poner potencialmente en peligro la vida del paciente. Se caracteriza por episodios recurrentes de edema en diversas áreas del organismo, entre las que se incluyen las manos, los pies, la cara, el abdomen y la laringe. Los episodios de AEH que afectan a las manos, a la cara y a los pies pueden desfigurar al paciente, mientras que los localizados en el tracto gastrointestinal pueden ser sumamente dolorosos como consecuencia de la tumefacción interna de la pared intestinal.

La prevalencia mundial de esta enfermedad se estima que es entre uno de cada 10.000 a 50.000 personas en todo el mundo, por lo que se clasifica al AEH como «enfermedad rara». Aunque se ha diagnostico AEH a unos 10.000 pacientes en Estados Unidos y en Europa, se cree que hay un gran número de casos que pasan desapercibidos por falta de sensibilización por parte del colectivo médico, según el laboratorio.