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CARMONA (SEVILLA), 12 (EUROPA PRESS)

La profesora de la Universidad de Cantabria María del Carmen Sainz Hernández ha señalado que la familia y la mujer tienen «excesiva carga» en el cuidado de los ancianos y ha solicitado que la sociedad civil y las instituciones inventen apoyos y dedicaciones nuevas.

En declaraciones a Europa Press, la experta señaló que es necesario «salvar los estados de soledad y abandono» a los que se ven sometidas las personas mayores, quienes, «por su fragilidad, no pueden afrontarlos por sí mismos».

A su juicio, los apoyos sociales son «más necesarios en la medida en que aumenta el número de personas en edad longeva» y los cambios estructurales en la familia impiden «atender al mayor como se merece» y, en ese sentido valoró positivamente los centros de día, residencias y centros de encuentro para que «los ancianos se relacionen con iguales y aprendan a ser mayores con otros».

Sainz, que dio una conferencia sobre «El entorno familiar del mayor y su incidencia en la calidad de vida» dentro del curso de verano que organiza la Universidad Pablo de Olavide (UPO) en torno a «Los mayores. Participación y animación sociocultural», destacó que la sociedad española valora que los mayores estén unidos a un núcleo afectivo y social como es la familia y señaló que, en su opinión, «no ha existido una generación de ancianos mejor preparada y con tantas expectativas de vida como la de ahora».

«El envejecimiento es un proceso biológico, psicológico y social muy delicado que cierra el ciclo vital –dijo la profesora– que ecesita de serenidad y paz», aspectos que, según explicó la ponente, pueden ser vistos como «inflexibilidad y egoísmo» del mayor.

En el paso de la independencia a la dependencia que supone envejecer, Sainz Hernández dijo que el referente familiar es «insustituible» frente a cualquier otro apoyo social porque se trata, apuntó, de un referente «permanente» que ofrece seguridad, aunque afirmó que existen «circunstancias que trascienden como la enfermedad que requieren de técnicas y profesionales especializados».

Por otra parte, esta participante en los cursos de verano de la Olavide indicó que cuando el mayor sale del entorno familiar, son «muy importantes el apoyo, la afectividad y la seguridad que ésta le ofrece para mostrar más flexibilidad, alegría, dinamización y potencialidad para servir a los demás» frente a la sensación de «saberse solo», concluyó.