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MADRID, 09 (EUROPA PRESS)

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha patentado el uso de la proinsulina para la elaboración de composiciones farmacéuticas que atenúen enfermedades neurodegenerativas en las que se produzca muerte celular programada, según explicó hoy el organismo público de investigación. El estudio llevado a cabo evidencia en concreto que niveles crónicos de proinsulinemia humana, son capaces de alcanzar la retina y atenuar la neurodegeneración de los fotorreceptores en el modelo genético de ratones rd10.

Estos ratones rd10 presentan una de las mutaciones genéticas que desarrollan el mismo tipo de enfermedad neurodegenerativa de la retina en humanos. La retinosis pigmentada es una enfermedad hereditaria que afecta a una persona de cada 6.000 en nuestro país y desencadena un proceso progresivo de perdida de visión, que finaliza con la ceguera absoluta y que aun no tiene cura.

El hallazgo se determinó mediante la respuesta visual por electrorretinograma, que se relacionó con un mayor numero de fotocorrectores y sus conexiones sinápticas, mediante el estudio histológico e inmunohistoquímico de las retinas de los ratones rd10 tratados.

El estudio, llevado a cabo por los investigadores Enrique de la Rosa y Flora de Pablo demuestra que el efecto protector que la proinsulina ejerce sobre la muerte celular programada, permite atenuar también el proceso neurodegenerativo. De la Rosa explicó que el efecto atenuador de la muerte celular programada que ejerce la proinsulina «permitió conservar la función visual durante una mayor periodo de tiempo en los animales tratados».

El investigador del CSIC explica que el paso siguiente deberá ser el estudio del «mecanismo de acción de la poinsulina en la atenuación de la neurodegeneración» y tras seguir investigando en diversos animales, lo siguiente, según el experto, sería «el indispensable concurso de la iniciativa empresarial, por el estudio de su posible aplicación a la clínica humana».

La gran mayoría de las enfermedades neurodegenerativas presentan procesos de muerte celular programada de neuronas y células de glía. Varios miembros de la familia de la insulina y la insulina misma así como su precursor, la proinsulina, constituyen factores de crecimiento con un papel fundamental en la regulación de la muerte de diversos tipos de células.