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MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

Más de la quinta parte de los españoles, concretamente el 21%, reconoce haber disminuido el consumo de pollo como precaución desde las apariciones de casos de gripe aviar en humanos, mientras que el 63% declara comer más pescado, según un estudio de ACNielsen.

El 85% de los españoles consultados también cree que la gripe aviar puede tener efectos negativos sobre la economía tanto local como globalmente, nueve puntos por encima de la media europea.

En cambio, España queda por debajo de la media europea en cuanto al porcentaje de consumidores que declaran haber incrementado su consumo de carne roja, con un 31% frente al 44% de media; de mariscos, un 8% frente al 13% de media; y de comidas vegetarianas, un 11%, cuando en Europa la media es del 20%.

El temor a la gripe aviar también influye en tratar de evitar viajar a países donde se han producido casos, ya que el 47% de los españoles declaran que no irán, siete puntos más que la media europea. Aunque el mayor temor en este sentido está en Grecia, con el 64%, e Italia, un 60%.

Pese a los temores declarados, los españoles reconocen bastante desconocimiento sobre las medidas preventivas adoptadas en el país para evitar la epidemia: el 43% opina que son adecuadas, el 17% considera que no y otro 40% declara no conocerlas. En el conjunto de Europa, el 50% piensa que se han tomado las medidas correctas, el 18% cree que no y el 32% restante no las conoce.

LOS ESPAÑOLES ENTRE LOS EUROPEOS MAS PREOCUPADOS.

Concretamente, los españoles se encuentran entre los europeos más preocupados por la gripe aviar, ya que el 52% manifiesta sentirse algo o muy preocupado por las posibles consecuencias del virus, sólo superado por el 60% de Portugal.

Por contra, los países del Norte de Europa figuran entre los países menos afectados, ya que sólo el 19% de los noruegos, el 22% de los suecos y el 25% de los finlandeses y polacos afirman estar peocupados por el impacto de la gripe aviar.

Con todo, Europa es el continente en el que los consumidores muestran menos preocupación por las posibles repercusiones de la enfermedad, dado que el 60% de los norteamericanos y el 55% de los asiáticos dice tener alguna o mucha preocupación, frente al 42% de los europeos.