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SEVILLA, 13 (EUROPA PRESS) La Unidad de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla resolvió con éxito esta mañana dos casos de estrechamiento de aorta mediante sendos cateterismos cardíacos implantados en dos pacientes de 28 y 33 años. Según informó hoy el centro en una nota remitida a Europa Press, el equipo coordinado por el doctor Ángel Sánchez González ha resuelto la coartación de la aorta, una patología que habitualmente requiere abrir la cavidad torácica del paciente, mediante la implantación de un stent por vía percutánea. Para la realización de estos dos procesos, el equipo coordinado de Sánchez González ha contado con la colaboración del doctor Carlos Macaya, director del Departamento de Cardiología y Cirugía Cardíaca del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y uno de los mayores expertos del país en la aplicación de esta nueva técnica. En concreto, el trabajo en equipo que se realizó desde la Unidad de Cardiopatías Congénitas del hospital sevillano, un dispositivo multidisciplinar que integra a cardiólogos, hemodinamistas y cirujanos cardíacos de adultos y niños y que garantiza la continuidad asistencial de todas las cardiopatías congénitas en el citado centro. De igual forma, el Virgen del Rocío destacó el papel de los electrofisiólogos, anestesistas y radiólogos que integran este dispositivo y que participaron en estas dos intervenciones de hoy, que completan la oferta asistencial del Servicio de Cardiología, que dirige el doctor Ángel Martínez. Desde 2005, este hospital sevillano también resuelve mediante cateterismo otras importantes cardiopatías congénitas como las comunicaciones interauriculares, cierres de foramen oval permeable y cierres de ductus persistente. La coartación o estrechamiento de aorta es una de las anomalías congénitas más frecuentes del corazón, al representar hasta el 7 por ciento de los problemas cardíacos que pueden presentar los neonatos. PATOLOGIA SILENTE En muchos casos, el estrechamiento de aorta permanece silente hasta la adolescencia o la edad adulta, con el riesgo de provocar una insuficiencia cardíaca, problemas cerebrovasculares e, incluso, la rotura de la aorta. Por ello, si su detección se produce en la edad pediátrica, la cirugía abierta convencional –con la apertura del tórax– es la opción terapéutica más eficaz. Con todo, en los últimos años el desarrollo y los buenos resultados obtenidos en cardiología intervencionista permiten abordar esta patología en la edad adulta mediante un cateterismo. Así, y a partir de una pequeña punción femoral, se introduce por el sistema vascular un tubo hueco –catéter–, a través del cual los hemodinamistas colocan el stent de platinio e iridio en la zona afectada, consiguiendo devolver a la aorta su flujo sanguíneo normal y evitando someter al paciente a una gran intervención quirúrgica. Mediante una ligera anestesia general, se actúa sobre la aorta aproximadamente por un periodo dos horas. Si la evolución es favorable, el paciente puede regresar a domicilio en 48 horas.