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MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

La Agencia de Seguridad Alimentaria del Ministerio de Sanidad y Consumo y las asociaciones de distribución, que abarcan desde pequeños supermercados a grandes superficies, firmaron hoy un convenio de colaboración que refuerza la Red de Alerta, para mejorar la información y poder detectar y retirar del mercado de forma rápida productos que puedan suponer un riesgo para la salud de los consumidores.

Dicho convenio, ha sido suscrito por el presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA), Félix Lobo, y los directores generales de Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), Javier Millán-Astray; de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), Ignacio García Magarzo.

Con este convenio se da cumplimiento a las obligaciones que, de acuerdo con la legislación comunitaria, tienen las empresas de la distribución en el ámbito alimentario para garantizar que el consumidor reciba productos seguros, según informó Sanidad.

En concreto, el Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI), denominado también Red Europea de Alerta Alimentaria, es un sistema de alerta rápida destinado a notificar los riesgos para la salud humana que puedan tener los alimentos o los piensos que se utilizan para alimentar a los animales destinados a consumo humano.

Por su parte, la AESA coordina la correspondiente Red de Alerta Alimentaria Nacional, de la que forman parte las comunidades autónomas, la Federación de Fabricantes de Alimentación y Bebida (FIAB), el Ministerio de Defensa, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y los servicios de Sanidad Exterior, y ahora las dos grandes asociaciones de empresas de la distribución alimentaria.

Durante el año 2005 se tramitaron a través del SCIRI un total de 2.915 notificaciones, de las cuales 1.390 correspondieron a rechazos de mercancías en frontera (productos que no llegaron a acceder al mercado de la Unión Europea). De las 1.525 notificaciones restantes, 217 merecieron la calificación de alertas alimentarias, y el resto, de carácter puramente informativo.