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MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

El Ministerio de Economía y Hacienda constata que los precios de la vivienda se han moderado y están mostrando una «clara tendencia a la desaceleración».

«Los indicadores relacionados con la construcción han proporcionado señales de signo diverso, contrastando la continuidad en la fortaleza del consumo de cemento, los visados de obra y el empleo en el sector con la clara desaceleración que reflejan otros datos, como los precios de la vivienda», subraya en su «Síntesis de indicadores económicos» del mes de octubre.

Según el Departamento dirigido por Pedro Solbes, esta moderación de los precios de la vivienda es «coherente» con la madurez del ciclo expansivo de la demanda residencial y con la subida de los tipos de interés hipotecarios.

En este sentido, Economía recuerda que el tipo medio aplicado por las entidades de crédito a los hogares se situó el pasado mes de agosto en el 4,41%, frente al 3,29% de un año antes.

Además, aunque el volumen de préstamos hipotecaroos sigue aumentando «a tasas muy elevadas», con un crecimiento anual cercano al 22%, la cifra se ha reducido tras los máximos, superiores al 25%, que se alcanzaron a mediados de 2005.

A la luz de los indicadores disponibles, el Ministerio prevé una «desaceleración gradual» de los precios de la vivienda en el segmento residencial. De acuerdo con los últimos datos publicados, el precio medio de la vivienda libre redujo su crecimiento interanual hasta el 9,8% en el tercer trimestre, un punto menos que en el trimestre anterior.

El sector de la construcción y la expansión de la actividad industrial han sido, por el lado de la oferta, dos de los motores de las «elevadas tasas» de crecimiento que, según el Ministerio, sigue mostrando la economía española.

«La economía española continúa creciendo a fuerte ritmo por los bajos tipos de interés reales y por los efectos sobre la oferta y demanda agregada de los flujos de inmigrantes», apunta Economía, que atribuye fundamentalmente a la demanda nacional el impulso experimentado por el PIB.

Esta «fortaleza de la demanda», sostiene, se sigue reflejando en la financiación a empresas y familias residentes, la primera con un crecimiento superior a la de las familias, precisamente por la moderación del componente de vivienda.