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MADRID, 7 (EUROPA PRESS)

El consumo alimentario realizado por los hogares españoles en los primeros nueve meses de 2006 creció un 0,8%, tal como se de desprende del Panel de Consumo, elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), publicado hoy.

Este crecimiento está apoyado en el consumo extradoméstico (el 1,4%) debido a la tendencia a realizar, cada vez más comidas fuera de casa, ya que el consumo en los hogares permanece prácticamente estable con un incremento del 0,5% respecto al mismo periodo del año anterior.

Destaca también el crecimiento de los sectores de bebidas, tanto alcohólicas como no alcohólicas, entre enero y septiembre de 2006, como consecuencia de las altas temperaturas del verano.

De las alcohólicas, el consumo de espumosos se incrementó un 12,2% hasta los 27 millones de litros, las sidras aumentaron un 10,3%, con 10 millones de litros y el grupo con mayor volumen, las cervezas, crecieron un 4,6%, un total de 1.954 millones de litros. Estos crecimientos dentro de los hogares vienen apoyados sobre todo por aquellos formados por adultos y retirados.

Entre las bebidas no alcohólicas, destacan las gaseosas y bebidas refrescantes que aumentaron un 5,1%, con 2.190 millones de litros, el agua mineral creció un 4,9%, un total de 2.298 millones de litros y los zumos y néctares se incrementó un 2,5%, con 586 millones de litros. Excepto estos últimos, que basan su crecimiento en el consumo fuera del hogar, el agua y las bebidas refrescantes incrementan su consumo en hogares con hijos, especialmente en aquellos con hijos pequeños o de edad media.

Otros sectores que han presentado desarrollos en cuanto a consumo, son el de la bollería pastelería, galletas y cereales con un aumento del 4%, de los que se han consumido 431 millones de kilos. Este crecimiento se debe sobre todo en el incremento experimentado en su consumo fuera de los hogares, con un 10,7%.

En cuanto a los aceites, se compraron 636 millones de litros. El consumo de aceite de oliva cayó un 6% y se consume sobre todo en hogares con hijos pequeños y los formados por retirados. El consumo de aceite de girasol creció un 4,8%, el cual se produce tanto en hogares como en hostelería y restauración.

Crecimientos más moderados fueron los de las frutas y hortalizas frescas, de las cuales se han comprado 3.335 y 2.177 millones de kilos respectivamente durante este periodo.

Las frutas frescas incrementaron su consumo un 1,9% apoyadas sobre todo por una evolución muy positiva en su consumo fuera del hogar, mientras que el consumo de las hortalizas frescas aumentó más, dentro de los hogares sobre todo entre los retirados y también entre las parejas jóvenes sin hijos o con hijos pequeños.

Los descensos más significativos en los nueve primeros meses del año son los observados en el consumo de leche líquida, que cayó 3,3%, y en el de pan, que bajó 2,5%.

Respecto a la leche líquida, con 3.090 millones de litros comprados, destaca un menor consumo sobre todo en los hogares, ya que en hostelería y restauración su evolución es positiva, creció un 1,5%, y fueron los hogares con hijos los que más abandonan o sustituyen su consumo por otros productos afines como los derivados lácteos.

El pan, con 1.767 millones de kilos, presenta un incremento de consumo en hostelera y restauración del 5,3%, y por lo tanto son nuevamente los hogares los que hacen descender su consumo. Este descenso se produce prácticamente en todos los tipos de hogares, mientras que el pan industrial cada vez se consume más por todos ellos.

Según el MAPA, se está produciendo la sustitución en los hábitos de consumo de los productos más tradicionales por otros de similares características pero más innovadores.