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VALENCIA, 23 (EUROPA PRESS)

El doctor José Olcina, coordinador de la Unidad de Conductas Adictivas del Hospital Casa de Salud de Valencia, recomendó hoy limitar el tiempo que los menores dedican a jugar a los videojuegos, sobre todo en épocas festivas o vacaciones, como estas Navidades, «con el objetivo de prevenir la adicción a estos juegos», según informaron fuentes de este centro sanitario.

En este sentido, el facultativo estimó que más del 80 por ciento de los niños y más del 50 por ciento de las niñas juega habitualmente a la videoconsola y que, además, el 14 por ciento de los menores «reconoce estar enganchado a algún videojuego».

Ante estas cifras, el especialista explicó que existen dos grandes retos para los padres y las organizaciones de consumidores: «prevenir la adicción a los videojuegos y prevenir la práctica de conductas antisociales inducidas por productos audiovisuales como son los videojuegos».

El doctor Olcina indicó que los videojuegos tienen aspectos «positivos» ya que, según matizó, «estimulan el desarrollo de la habilidad manual y la senso-percepción y les facilita un ejercicio de comprensión como acto inteligente».

No obstante, el experto del Hospital Casa de Salud señaló que el uso «desmesurado» de los videojuegos también puede provocar «aislamiento, introversión e individualismo; comportamientos de violencia; fracaso escolar; sedentarismo; descontrol de conducta o, incluso, adicción».

En este sentido, puntualizó que los videojuegos «son potencialmente adictivos por su capacidad de absorber la atención infantil durante tiempo muy prolongado, monopolizando dos sentidos: la vista y el oído». Asimismo, añadió que los temas que más fácilmente generan adicción son «la violencia y los que exigen al jugador auto-evaluación progresiva».

Ante esta situación, y llegadas las fechas de Navidad, el doctor Olcina apostó porque los niños jueguen a los videojuegos tan sólo los días festivos o algunos días entre semana, arbitrariamente escogidos. Así mismo, recomendó limitar el tiempo de juego de 40-50 minutos diarios e intercalar descansos frecuentes durante el tiempo de juego.

Además, recomendó «distribuir el tiempo de ocio con otras actividades como los deportes, amigos o familia; no permitir que el videojuego desplace actividades básicas como comer, dormir o el estudio; jugar con algún amigo o con otro adulto que actúe como moderador y evitar los temas de violencia».

Por último, insistió en que los padres «deben visionar los productos audiovisuales –programas de televisión, películas, dibujos animados y videojuego– con sus hijos, comentando las escenas que en la pantalla suceden, aportándoles el valor de análisis crítico de lo que está sucediendo en la ficción». «Sancionar lo violento marca límites», destacó.