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MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

Imperial Tobacco sube a partir de hoy el precio de algunas de sus marcas de cigarrillos y reacciona de esta forma a la última alza de impuestos acordada por el Gobierno para atajar la proliferación de las marcas baratas, al igual que el resto de las principales compañías tabaqueras.

La multinacional británica incrementa 10 céntimos el precio de la cajetilla de JPS, que desde hoy se comercializa en la red de estancos a 2,20 euros, y encarece la de Davidoff Rubio hasta 2,95 euros, frente a los 2,75 euros que costaba anteriormente, según una Resolución del Comisionado para el Mercado de Tabacos publicada hoy en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

La última subida de impuestos, la tercera llevada a cabo por el Gobierno a lo largo de 2006, aumentó de 55 a 70 euros por cada mil cigarrillos el nivel mínimo de los impuestos especiales del tabaco de acuerdo a su objetivo de elevar el precio de las marcas más baratas por encima de los dos euros.

La norma provocó una reacción en cadena de las tabaqueras que optaron por trasladar el endurecimiento tributario a los precios de sus marcas, un movimiento comercial que arrancó en 2006 y se ha prolongado durante el mes de enero.

El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, ha argumentado en reiteradas ocasiones que los aumentos tributarios son la única vía del Ejecutivo para evitar que se extienda el hábito de fumar con las marcas baratas de cigarrillos a las que recurrieron las tabaqueras para contrarrestar los efectos de la Ley Antitabaco.

Según datos del Club de Fumadores por la Tolerancia, los endurecimientos fiscales aplicados por el Gobierno en su lucha contra el tabaquismo han contribuido a que el Estado marque un récord de recaudación por impuestos al tabaco en 2006, con 8.142 millones de euros, lo que supone un 7,6% más frente al año anterior.

Los fumadores españoles pagan cerca del 80% del precio de venta al público de los cigarrillos en impuestos, lo que convierte a este producto en el que mayor fiscalidad soporta. Así, de cada cinco cigarrillos que se fuman, cuatro se pagan a las arcas del Estado.