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MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, puntualizó hoy que el vino, considerado como bebida alcohólica y también como alimento, “puede estar en la dieta mediterránea de un adulto pero en un menor el consumo moderado es cero”.

Salgado precisó, en declaraciones a Punto Radio, recogidas por Europa Press, que “el vino es un alimento, como lo son el resto de bebidas alcohólicas”, pero explicó que hay una cierta confusión al respecto.

La titutar de Sanidad explicó que el vino es alimento porque está incluido en el Código Alimentario “como una cuestión de precaución y seguridad alimentaria”, pero añadió que el 19 de enero se publicó el reglamento comunitario que dice “con toda claridad” que no se pueden aducir propiedades saludables a ninguna bebida con grado de alcohol superior a 1,2 y no establece ninguna diferencia entre una u otra bebida, ya sean fermentadas o destiladas.

Por otro lado, dijo que los efectos “potencialmente” perjudiciales para la salud en colectivos como los adolescentes, superan a las propiedades beneficiosas que pudieran tener para determinadas personas.

Salgado aseguró que en la redacción final de la futura ley del consumo de alcohol se tendrá en cuenta las opiniones de los padres y los educadores. “La norma pretende ayudar a los padres, los educadores y los propios adolescentes a enfrentar seguramente el mayor problema de salud pública que tienen en este momento los adolescentes”.

La ministra justificó la adopción de estas medidas porque las alarmas despertadas por profesionales sanitarios sobre el creciente consumo de alcohol en adolescentes en España, que no es “parejo” al registrado en ningún otro país del mundo.

Asimismo, Salgado expresó su desacuerdo con la postura expresada esta semana por el sector cervecero que señaló que la publicidad no induce al consumo sino que ayuda a elegir entre marcas. “Eso va en contra de todo lo que nos dicen los expertos, los profesionales sanitarios y los psiquiatras, que son los que más en contacto están con los adolescentes”, alegó.

Por último, expresó su convicción de que la futura ley “va a encontrar apoyo social” porque en este momento el 75% de los menores consume alcohol de forma habitual los fines de semana y la edad de inicio en el consumo son los 13,7 años de media, lo que produce, según la ministra, unos daños para la salud de los que todos tenemos que ser muy conscientes.