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EL PUERTO DE SANTA MARÍA (CÁDIZ), 14 (De la enviada especial de EUROPA PRESS, Lourdes Pino)

El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, manifestó hoy que su partido va a demandar, dando «la batalla» en el Congreso de los Diputados, que el vino quede «excluido» de la Ley sobre bebidas alcohólicas peligrosas que quiere aprobar el Gobierno de la Nación y que, de esta manera, no se haga «daño» a un sector tan importante como el vitivinícola.

Rajoy realizó estas declaraciones en rueda de prensa en El Puerto de Santa María (Cádiz) tras mantener una reunión, junto al presidente del PP-A, Javier Arenas, con representantes de pequeñas y medianas empresas (pymes), entre ellos bodegueros y hosteleros. Según señaló el dirigente popular, el vino es un «alimento» y cualquier médico «lo recomienda», tomado con moderación.

Insistió en que el PP se opondrá a que el vino sea considerado como bebida alcohólica peligrosa y a que se diga cuándo se bebe o no y si se puede o no anunciarse, al tiempo que recalcó que la norma que prepara el Gobierno puede hacer mucho «daño» al sector.

Confió en que se produzca una «rectificación» del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y que deje de «meterse en la vida de la gente» y no cometa más «disparates». «Este radicalismo y el intervenir en todo, es absurdo», sentenció Rajoy.

Otro de sus temas de conversación con los representantes de las pymes fue la necesidad de que se suprima el impuesto de sucesiones y donaciones, algo que ya se ha hecho, según dijo Rajoy, en las comunidades donde gobierna el PP y que es «absurdo», en su opinión, que no se haga en regiones como Andalucía.

Para el líder nacional del PP, el problema «no es menor», insistiendo en que es «absurdo» que cuando fallece un padre, los hijos tengan que pagar impuestos por los bienes que reciben. La supresión del impuesto de sucesiones y donaciones, según Mariano Rajoy, beneficiaría a la inmensa mayoría de los españoles, ya que es una cuestión ni de ricos ni de pobres.