.

YAKARTA, 16 (EP/AP)

La decisión de Indonesia, país afectado duramente por el virus H5N1 de la gripe aviar, de guardar sus pruebas y no compartir los resultados con la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha ayudado a elevar la conciencia sobre la necesidad de desarrollar una vacuna accesible a todos los países para la pandemia, según reconocieron hoy fuentes de la OMS.

El país, uno de los más afectados por el brote mortal de la gripa enviar, estaba preocupado de que las grandes compañías farmacéuticas usaran sus muestras del brote H5N1 para fabricar vacunas que serían demasiado caras para los países en desarrollo si se diera una pandemia global.

La decisión de no compartir sus muestras levantó una tormenta de criticismo a principios de este mes cuando Indonesia anunció que mantendría sus resultados sobre la gripe aviar hallada en su territorio alejados de la OMS a menos que se alcanzara un acuerdo sobre el desarrollo comercial de una vacuna.

«Los líderes indonesios alertaron a la comunidad internacional de la necesidad de que los países en desarrollo se beneficien de compartir sus muestras, incluido el acceso a vacunas de calidad a precios asequibles», dijo un especialista de la OMS en gripe aviar, David Heymann.

El especialista de la OMS hizo estos comentarios hoy tras celebrarse reuniones de alto nivel en la capital indonesia con el ministro de Salud, Siti Fadilah Supari y otros altos cargos gubernamentales para tratar la disputa de la vacuna.

Tras cinco horas de encuentro, señalaron que algunos países de Asia y el Pacífico se encontrarán en marzo para identificar mecanismos que podrían ayudar a asegurar accesos equitativos a la vacuna de la gripe y su producción. «Hasta entonces, Indonesia no las compartirá (las muestras)» dijo Supari tras el encuentro.

Varios países están desarrollando vacunas para protegerse contra el H5N1, el brote de la gripe aviar responsable de la muerte de al menos 166 vidas humanas en todo el mundo, más de la mitad de ellas en Indonesia. El virus permanece esencialmente como una enfermedad animal, pero los expertos temen que el virus mute en una forma que se pueda expandir más fácilmente entre los humanos.