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BRUSELAS, 27 (EUROPA PRESS)

La nueva comisaria de Protección del consumidor, la búlgara Meglena Kuneva, inaugurá mañana oficialmente una nueva red europea para luchar contra el fraude cometido por empresas y comerciantes en el territorio de la Unión Europea que se aprovechan de las diferentes legislaciones nacionales para violar la normativa comunitaria y engañar a los consumidores.

Con este sistema, que descansa en exigir más garantías legales y establecer mejores sistemas de intercambio de información, la Comisión Europea pretende evitar estafas que van desde las falsas loterías y clubs de vacaciones hasta la multipropiedad, pasando por la negativa de las compañías aéreas a indemnizar al pasajero en caso de retraso o el envío de folletos vacacionales engañosos.

El reglamento sobre la cooperación transfronteriza para aplicar la legislación de protección al consumidor se adoptó en 2004 y entró en vigor el pasado mes de enero de 2007, pero ahora Bruselas quiere darle mayores poderes y para ello crea una red a escala comunitaria que refuerza las facultades de las autoridades encargadas de velar por la aplicación de la ley.

Se podrán, por tanto, llevar a cabo inspecciones sobre el terreno, imponer multas y ordenar a las sociedades poner fin a sus prácticas fraudulentas, e incluso decretar la congelación de bienes de los timadores e impedirles que perjudiquen a consumidores y comerciantes honestos.

Bruselas es consciente de que las nuevas tecnologías y el uso masivo del correo electrónico facilita las cosas a quienes se ceban en consumidores vulnerables a los que sacan sumas importantes de dinero con falsas promesas. Además de vulnerar la normativa comunitaria, estos fraudes cuestan millones de euros a los consumidores europeos. Sólo en el Reino Unido, anualmente más de tres millones de adultos son víctimas de alguna estafa y como media se pierden unos 1.500 millones de euros.

El objetivo de la Comisión Europea es luchar contra falsos clubs de vacaciones, tómbolas y loterías internacionales fraudulentas, violaciones de la ley de protección al consumidor, folletos de vacaciones engañosos, o claúsulas como las que a veces figuran en las entradas para conciertos que se venden en otros países, que no dan derecho a recibir el importe en caso de que se anule la actuación.

Bruselas quiere terminar con casos como el de los ciudadanos que, estando de vacaciones en un país europeo distinto al suyo, reciben una carta diciéndole que ha ganado unas vacaciones gratis y que deberá acudir a una presentación, que al final dará como resultado que nada es gratis.

En estos casos, la Comisión recomienda, en primer lugar, acudir al Centro europeo del consumidor del país de residencia, que examinará el tema, ayudará a solucionar el litigio y buscará una reparación para el cliente objeto de la estafa.