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NUEVA YORK (ESTADOS UNIDOS), 2 (EP/AP)

La Administración estadounidense para los Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) está comprobando la seguridad y los beneficios que el uso de las medicinas para la tos y el catarro común que se utilizan para los niños por considerar que estos fármacos y sus dosis recomendadas no fueron suficientemente estudiadas, anunció el doctor Charles J.Ganley, un alto cargo de la FDA, en declaraciones al diario «The New York Times» en su edición de hoy viernes.

El doctor Ganley dijo que su agencia está «revisando los riesgos y beneficios que conlleva el uso en niños de estos medicamentos», especialmente de aquellos administrados a menores de dos años de edad ya que, a juicio del experto, la mayoría de estos fármacos para la tos y el resfriado «no fueron suficientemente probados en niños». «No tenemos información sobre estos agentes ni sobre cuánta es la seguridad o eficacia de sus dosis para los niños», indicó la autoridad, quien reconoció desconocer todavía si esta revisión de los productos dará lugar a una nueva regulación de los mismos.

Ayer un grupo de pediatras y expertos en salud pública pidieron a la FDA que prohibiera fármacos presentes en el mercado como «Dimetapp», un medicamento para resfriados que se recomienda para niños de menos de seis años de edad-

Un reciente estudio de los Centros Federales para la Prevención y el Control de Enfermedades reveló que más de 1.500 niños de menos de dos años habían sufrido graves problemas de salud –incluso tres de ellos murieron– después de tomar medicinas para el catarro común entre los años 2004 y 2005.

En dosis normales, las medicinas para el catarro pueden generar arritmias y en algunos casos hipertensión y apoplejía cuando se toma en dosis muy elevadas, según información del citado diario que, no obstante, destacó que es poco frecuente que los niños sufran problemas de salud cuando toman el medicamento en su correcta dosis.