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PAMPLONA, 02 (EUROPA PRESS)

La Clínica Universitaria de Navarra ha comenzado a realizar análisis genéticos para determinar cuál es la respuesta a los fármacos en pacientes con cáncer de pulmón, de colon y en determinado tipo de sarcomas.

Según la CUN, un análisis genético permite personalizar el tratamiento farmacológico para estos pacientes, mejora la eficacia terapéutica y minimiza la posible toxicidad.

El estudio de las mutaciones de un gen denominado EGFR que puede encontrarse alterado en cáncer de pulmón puede ayudar a determinar la respuesta a un nuevo grupo de fármacos, los inhibidores tirosin-quinasa del receptor del factor de crecimiento epidérmico.

Por otra parte, la presencia de cambios genéticos en determinados fragmentos de los genes PDGFR-alfa así como en el gen c-kit puede identificar qué tratamiento puede ser más eficaz en algunos sarcomas gastrointestinales.

En este sentido, el departamento de Oncología de la Clínica Universitaria y el Centro de Investigación Médica Aplicada de la Universidad de Navarra colaboran en la identificación de estas alteraciones genéticas a partir del estudio del tumor antes de aplicar el tratamiento en el paciente.

Según explica el doctor Jesús García-Foncillas, director del departamento de Oncología de la Clínica Universitaria, “actualmente estamos analizando cambios genéticos que nos ayuden a definir los parámetros necesarios para interpretar cuál puede ser el mejor conjunto de fármacos con los que actuar en determinados tumores, en especial, en cáncer de pulmón, de colon y sarcomas”.

De este modo, indica el facultativo, se puede identificar cuáles son los pacientes que mejor responderán a un determinado tipo de tratamiento. “Al mismo tiempo conseguimos conocer el perfil de toxicidad que pueden presentar ante dichos fármacos”, asegura.

PROCEDIMIENTO

El procedimiento consiste en un análisis genético de una muestra de sangre o de tejido tumoral “donde se observa la existencia de determinadas mutaciones o polimorfismos que nos permiten predecir cuáles son los fármacos que resultarán más adecuados para ese paciente determinado”.

El análisis proporciona información sobre la opción terapéutica más efectiva contra ese tumor, así como sobre cuáles son los potenciales efectos secundarios de los fármacos en ese paciente, indica el doctor García-Foncillas. Se consigue así una mejor selección e individualización terapéutica de cada paciente.

El análisis de determinadas variantes genéticas llamadas polimorfismos ayuda a predecir un riesgo más incrementado de toxicidad en el tratamiento con algunos fármacos antineoplásicos. Proporcionar el fármaco más adecuado a cada paciente conseguirá reducir los síntomas propios de la toxicidad, entre los que figuran cansancio, malestar digestivo, reacción cutánea, diarrea, vómitos, así como alteraciones en las pruebas del hígado y del riñón. De este modo, el paciente obtendrá una mayor calidad de vida.

Varios proyectos de investigación realizados por distintos grupos han confirmado el uso de estos marcadores de respuesta y de toxicidad, y el papel que pueden tener a la hora de elaborar una propuesta terapéutica más individualizada.