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El Ministerio de Vivienda explica la aceleración de la actividad de la SPA por «el anuncio de determinadas medidas en las CC.AA.»

MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

La Sociedad Pública de Alquiler (SPA) ha intermediado alrededor de 3.000 contratos de alquiler desde su puesta en marcha el 15 de octubre de 2005, de los cuales casi 1.000 fueron firmados en los dos primeros meses de 2007, según datos del Ministerio de Vivienda a los que tuvo acceso Europa Press.

Además, la SPA está experimentando un progresivo incremento en el número de viviendas adscritas al programa de forma que, actualmente, se están integrando en la sociedad alrededor de 1.000 viviendas mensuales.

Este progresión en el número de pisos ofertados se está viendo reforzada por un aumento paralelo del número de agentes colaboradores asociados a la SPA, que ya rondan los 1.000. Así, sólo en el mes de febrero 50 nuevas empresas empezaron a ofrecer sus servicios al organismo presidido por Francisco Javier Rodríguez Mañas.

Desde el Ministerio se apunta que esta «aceleración progresiva» ha tenido lugar «a raíz del anuncio de determinadas medidas de las comunidades autónomas», en referencia a la propuesta de establecer un canon sobre los pisos vacíos en el País Vasco, o la de llevar a cabo expropiaciones transitorias sobre estos inmuebles en Cataluña.

Por otro lado, el Ministerio sostiene que la SPA intermedió entre octubre de 2005 y octubre de 2006 un total de 2.160 contratos de alquiler, el 216% de los 1.000 previstos inicialmente. No obstante, el Departamento dirigido por Trujillo prevé firmar hasta 6.000 nuevos contratos de alquiler en 2007.

OBJETIVO: AUTOFINANCIACIÓN.

Otro de los objetivos de la SPA para este año es alcanzar la autofinanciación, que de lograrse desmontaría la mayor parte de las críticas dirigidas hacia la SPA por su supuesta situación deficitaria.

En este sentido, los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2007 prevén un saldo positivo de la SPA al final del año de 117.000 euros.

El Ministerio de Vivienda, a través de la SPA, trata de dinamizar el mercado del alquiler garantizando a los propietarios de las viviendas adscritas al programa, estén o no ocupadas, el cobro íntegro de las rentas, así como el mantenimiento en buen estado de sus inmuebles.

Además, las viviendas adscritas al programa cuentan con el llamado «sello de calidad», que garantiza a los inquilinos el buen estado de las viviendas que alquilen, e implica que sus precios serán de media un 18% más bajos que los del mercado.