.

MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

El actual sistema sanitario español, que es tomado «como modelo» en todo Europa en lo que refiere a la atención de menores de 15 años, sufre «una falta de previsión» tal que «puede perderse», por lo que la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) y la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) piden que se implemente una planificación «urgente».

Las instituciones denunciaron que hay falta de previsión por lo que se impone ser ágiles para consolidar el modelo en el «mediano plazo y en lo inmediato», y así, mantener en el futuro «los niveles de prestaciones actuales», ya que en estos momentos existe un déficit de pediatras que a partir de 2010 se convertirá en grave.

Los doctores Julián Ruiz Canela (AEPap) y José Luis Bonal Villanova (SEPEAP), basaron sus apreciaciones en el estudio «Oferta y Necesidad de Médicos Especialistas en España 2006- 2030», que se hizo una petición al Ministerio de Sanidad y Consumo, y uno previo de ambas instituciones que indica que en España hay 1 pediatra de AP por cada 1134 habitantes menores de 15 años, cuando «el índice óptimo sería 1 por cada mil».

La investigación oficial especifica que se detectan problemas en 5 especialidades entre las que se encuentran pediatría que, a futuro, tendrá una «tasa de variación de personal negativa», por lo que «los recursos humanos en el área tendrían para 2010 un déficit grave que persistiría hasta 2030». Por lo tanto, continúan los especialistas, «faltarían 720 pediatras para llegar a las cifras adecuadas».

CAUSAS Y SOLUCIONES

Los responsables de las asociaciones que nuclean a los médicos pediatras coinciden en señalar como las causas del panorama desfavorable al aumento de la inmigración que ha motivado mayor demanda de los servicio médicos y la carencia de profesionales como consecuencia del «pronóstico de jubilaciones cada vez mayores».

Por otro lado, indican que también influyen los problemas infantiles como la obesidad, trastornos del comportamiento alimentario, discapacidades, enfermedades crónicas (asma, hiperactividad), embarazo y aborto en adolescentes, y la «irregular distribución de los profesionales entre las distintas comunidades autónomas».

Por último, citan a la «feminización de la profesión» como un aspecto que incidió en la merma de profesionales disponibles, ya que en pediatría «cuatro de cada cinco nuevo pediatras es mujer».

Para evitar que el sistema deje de cubrir la salud del colectivo de niños, Bonal Villanova pide que «el Ministerio de Sanidad y Consumo tome medidas como responsable de la política de recursos humanos, empezando por incrementar el número de plazas de estudiantes de medicina».

En el listado de medidas que los especialistas consideran que deberían instrumentarse, incluyen la de «favorecer la medicina pública», que «exista un mayor peso de los programas infantiles en la cartera de servicios», prolongar la edad de jubilación para aquellos que «deseen continuar en activo» y «captar pediatras de otros países», preferentemente Latinoamérica.

También anhelan que se instrumente una política de recursos humanos para generar más «equipos de apoyo», fomentar la «enfermería pediátrica» y mayor «flexibilidad laboral con las mujeres».

En fin, lo resume Bonal Villanova: «Mejoras para impedir que se deteriore el sistema sanitario». «No queremos parches, queremos un planteamiento eficaz para que no haya una perdida de calidad en la atención al niño».