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OPORTO, 31 (EUROPA PRESS)

“España es un ejemplo a seguir para muchos países europeos en el tratamiento de la osteoporosis”, afirmó hoy el director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer, Santiago Palacios, en el marco del VII Congreso Europeo sobre aspectos clínicos y económicos de la osteoporosis y osteoartritis (ECCEO, en sus siglas en inglés), que se clausuró hoy en Oporto (Portugal).

En palabras de Palacios, “España es el tercer país, tras Estados Unidos y Francia, donde mejor se trata a la mujer osteoporótica”. De hecho, resaltó, “estamos a la vanguardia” de los países en el tratamiento de esta dolencia, que calificó de “epidemia silenciosa”.

Entre las razones de este éxito, según este experto, destaca que en España esta enfermedad es atendida, “no sólo por reumatólogos, como ocurre en otros países, sino también por el médico de familia y el ginecólogo”.

En este sentido, Santiago Palacios expuso que aunque nuestro país sólo trata “el 30 por ciento de los casos”, “dentro de nada” se podrá tratar a las pacientes osteoporóticas evaluando factores de riesgo como edad o antecedentes familiares y personales, sin necesidad de hacer una densitometría, una prueba que actualmente “crea un embudo” a la hora de tratar a un paciente.

En España, según precisó, hay unos dos millones de mujeres osteoporóticas y, a partir de los 50 años, una de cada tres mujeres con esta enfermedad sufrirá una fractura, por lo que, aunque incidió en que España es uno de los países más adelantandos” en el tratamiento de la citada enfermedad –“gracias a la sanidad privada”, dijo– admitió que “lo que falta” es que los demás estratos sociales se conciencien sobre la importancia de la prevención y se ponga a su disposición todas las herramientas necesarias para tratar la enfermedad.

En la Unión Europea se produce una fractura relacionada con la osteoporosis cada 30 segundos, según un estudio de la Fundación Internacional de la Osteoporosis (IOF en sus siglas en inglés), y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya considera a esta enfermedad como un “problema global”, ya que prevé que en Asia y África aumenten considerablemente las fracturas relacionadas con la osteoporosis.

En términos económicos, durante el año 2000 los costes directos estimados en fracturas relacionadas con osteoporosis fue de 31,7 billones de euros y para el ano 2050 se espera que esta cifra aumente hasta los 76,7 billones, habida cuenta de los cambios que sufrirán los perfiles de edad de la población europea, según la publicación “Osteoporosis International”.