.

MADRID, 02 (EUROPA PRESS)

La directora de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Chan, afirmó hoy en Singapur que en los 30 años que separan 1973 de 2003, han aparecido 39 diferentes patógenos que ponen en riesgo la salud de los humanos.

«Los nombres de algunos son bien sabidos: Ebola, VIH/SIDA, y los organismos responsables de síndrome shock tóxico y de legionelosis. Otros incluyen nuevas formas de cólera y de meningitis, de virus de Hanta, de virus de Hendra, de virus de Nipah, y de la gripe aviar H5N1», afirmó Chan.

La directora de la OMS declaró también que «las defensas tradicionales en las fronteras nacionales no son ninguna protección contra un microbio que incuba en un viajero o un insecto que se oculta en el equipaje».

Chan indicó que los cambios en los hábitos y forma de vida de la humanidad han creado condiciones favorables para el incremento en los brotes y la expansión de estos. «Somos altamente móviles. Las líneas aéreas ahora llevan a casi dos mil millones pasajeros al año. El Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS) nos enseñó cómo una nueva enfermedad puede separarse rápidamente a lo largo de las rutas del transporte aéreo internacional», afirmó.

Al referirse a las actuaciones para controlar los brotes, la directora de la OMS opinó que la mejor defensa no está las barreras pasivas en las fronteras, los aeropuertos y los puertos. «Es la gerencia del riesgo proactivo que intenta detectar un brote temprano y pararlo en la fuente, antes de que tenga una ocasión de convertirse en una amenaza internacional», dijo.

Recordó también que los medios de comunicación son actores relevantes en el proceso de detección y control, pues el año pasado, los informes de los medios dieron la primera alarma en el 52% de los 197 brotes verificados por la OMS. Además, las nuevas regulaciones internacionales le permitirán a esta organización dar una alerta sobre un brote basado en la información de los medios cuando los países afectados no permitan verificarlos.

Finalmente, Chan afirmó que «en nuestro mundo interdependiente e interconectado, las amenazas por la aparición de nuevas enfermedades afectan todos los países y refuerzan nuestra necesidad de la responsabilidad compartida y la acción colectiva frente a vulnerabilidad universal», concluyó.