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GINEBRA, 24 (EUROPA PRESS)

Seis países en vías de desarrollo, Brasil, India, Indonesia, México, Tailandia y Vietnam, recibieron hoy ayudas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para impulsar su producción nacional de vacunas contra la gripe.

«Es un imperativo que la comunidad internacional trabaje de forma colectiva para garantizar un acceso más equitativo a la vacuna (contra la influenza) y otras medidas sanitarias en caso de una pandemia de gripe aviar», incidió el director general adjunto de Comunicación de Enfermedades de la OMS, David L. Heymann, quien subrayó la responsabilidad de todos «para proteger la seguridad sanitaria pública mundial».

Una partida de hasta 2,5 millones de dólares, otorgados por los Gobiernos estadounidense (10 millones) y japonés irán destinados a financiar la adquisición por parte de estos seis países de la tecnología necesaria para establecer la cadena de producción de vacunas. Asimismo, ambos países han concedido, respectivamente, 10 y 8 millones de dólares para sufragar la transferencia e importación de dichos equipos tecnológicos.

Los fondos de ayuda se enmarcan en la puesta en marcha del «Plan de Acción contra la Influenza Pandémica Global», dirigido a reducir la insuficiente producción de vacunas contra la gripe. En este sentido, la directora de la Iniciativa para la Investigación de Vacunas de la OMS, Marie-Paule Kieny explicó que «con una producción incrementada de vacunas por parte de los países en vías de desarrollo, hay un doble beneficio para salvar vidas».

«Los países serán capaces de proteger a sus poblaciones contra la influenza de temporada, que causa hasta medio millón de muertes anuales en todo el mundo, además de millones de casos de enfermedad grave», aclaró Kieny, incidiendo en que en caso de producirse una pandemia «las líneas de producción en estas instalaciones pueden convertirse para producir la vacuna basada en una pandemia aguda».

«La actual capacidad de producción global de vacunas para la influenza es demasiado insuficiente respecto a la capacidad necesitada para proteger a seis billones de personas en caso de una pandemia de influenza», advirtió por su parte el secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Mike Leavitt.

Por este motivo, Leavitt consideró que «las ayudas son un paso muy importante en los esfuerzos globales para prepararse para una pandemia de influenza», aunque no obstante reparó en que «hace falta hacer más» a nivel internacional para «garantizar que estemos mejor preparados mañana que hoy».

A pesar de las ayudas, se necesita un plazo mínimo de entre tres y cinco años para que los países receptores de los fondos puedan empezar a producir la vacuna de forma autónoma y, hasta entonces, necesitarán a corto plazo apoyo para poder acceder a dicha vacunas de fabricación extranjera.

Para estudiar este aspecto, la OMS celebrará mañana maneras de garantizar el suministro de vacunas a países en desarrollo hasta que sean capaces de garantizar sus propias vacunas a sus poblaciones. A la cita acudirán representantes de todos los países miembro que han sufrido brotes del la gripe aviar del tipo más mortífero, la cepa H5N1, además de países donantes y fabricantes de vacunas de todo el mundo.