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PALMA DE MALLORCA, 02 (EUROPA PRESS)

Los ancianos con dolencias de espalda mejoran cuando evitan el reposo, según un estudio de la Fundación Kovacks presentado hoy por su presidente, Francisco Kovacks, durante un encuentro con los medios de comunicación que se celebró en el Colegio Oficial de Médicos de las Illes Baleares (Comib). Así, el estudio refleja que los ancianos aquejados de dolencias de espalda logran mejorar su salud de forma «relevante y duradera» cuando mantienen el «máximo grado posible de actividad física», con lo que se rompe la creencia arraigada de que guardar cama y reposar son las mejores soluciones a esos problemas. La Fundación evaluó los programas de educación sanitaria para reducir el impacto de las dolencias de espalda, y que acaba de ser publicado por la revista científica internacional «Spine Journal».

Con ello, Kovacks pretende mejorar el grado de autonomía y reducir el impacto de las dolencias de la espalda en las actividades cotidianas de los ancianos institucionalizados en residencias de la tercera edad y, además, conseguir optimizar la eficiencia de los recursos públicos, al centrar las campañas dirigidas a éstos «en los mensajes que han demostrado ser eficaces».

Concretamente, en el estudio participaron un total de 661 ancianos de doce residencias de Asturias, con una media de entre 80 y 81 años, a quienes se les impartieron charlas sobre higiene postural, educación activa o salud cardiovascular, aunque en este caso se trató de un grupo de control destinado a comprobar el impacto de las actuaciones en los otros dos.

En el primer caso, se consiguieron mejorías leves que se prolongaron por espacio de un mes; en el segundo, se obtuvieron mejorías más perceptibles y con una duración de seis meses y, en el tercer grupo, el de control, sorpresivamente también se percibieron algunos cambios en positivo.

CAMPAÑA DE EDUCACIÓN.

Kovacks resaltó que se trata de la primera vez que se ha estudiado científicamente la manera de mejorar el grado de incapacidad en los pacientes con dolencias de espalda de edad avanzada, un objetivo que se consideraba hasta ahora «prácticamente imposible» y que, sin embargo, podrá resolver «una simple campaña de educación», apuntó.

Además, para el responsable de la Fundación Kovacks las mejoras se pueden obtener con un «bajo coste», al consistir la campaña en una charla grupal sobre educación activa de 20 minutos de duración y la entrega de un folleto titulado «Manual de la espalda», al tiempo que deberán intentar mantener todas sus actividades cotidianas, para evitar atrofias musculares o pérdida de autonomía personal.

Alrededor del 70 por ciento de la población general de los países desarrollados ha padecido en algún momento dolor de espalda, causa importante de incapacidad y pérdida de calidad de vida entre quienes lo sufren, proporción que en el caso de los ancianos alcanza el 80 por cientos del total, por lo que la Fundación Kovacks se propone trabajar para conseguir mejorar la calidad de vida de los afectados por estas dolencias.