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MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

La ex presidenta de la Coordinadora Estatal de VIH/Sida, María José Fuster, considera “crucial” la inclusión de la cirugía reparadora y de la liposucción entre las prestaciones sanitarias del Sistema Nacional de Salud para aquellas personas con VIH que sufren lipodistrofia (reparto irregular de la grasa en el cuerpo), uno de los más destacados efectos secundarios de los tratamientos antirretrovirales.

Fuster, que participó este fin de semana en Valencia en un seminario informativo sobre el sida organizado por el laboratorio Janssen-Cilag, considera que la situación por la que pasan estas personas necesita un “abordaje urgente” para puedan llevar “una vida digna y en condiciones de igualdad con el resto de la población”, ya que el síndrome de lipodistrofia lleva aparejadas “graves repercusiones psicosociales”, incluyendo trastornos psicológicos, aislamiento social y exclusión del mundo laboral y de la vida afectiva.

Así, aunque actualmente se llevan a cabo intervenciones estéticas para mejorar el aspecto de estos pacientes y su calidad de vida, “estas intervenciones quedan, en su mayoría, en el ámbito de lo privado y la mayoría de las personas con VIH no pueden afrontar su coste”. “Es por ello que un aspecto crucial hoy día sería la inclusión de la cirugía reparadora y de la técnica de liposucción en las prestaciones de la Seguridad Social en todas las comunidades autónomas”, dijo.

Tras manifestar que la sociedad mantiene un “ambiente hostil” en torno a los afectados por VIH/sida, María José Fuster, actualmente vocal de CESIDA, se lamentó de que 25 años después de la aparición de la epidemia no se hayan podido evitar las nuevas infecciones y pidió en este sentido “más medidas preventivas”, como la inclusión de la educación sexual en los planes educativos; potenciar la accesibilidad al preservativo; implantar centros de asesoramiento e información sexual accesibles para toda la población”.

Otro de los problemas que, a juicio de Fuster, hay que tratar de resolver es el alto porcentaje de diagnósticos tardíos de infección por VIH, es decir, de personas que conocen al mismo tiempo su diagnóstico de VIH positivo y su condición de enfermos de sida. Para Fuster, esto “puede estar originado tanto por el estigma y la discriminación asociados al VIH como por la baja percepción del riesgo que sigue imperando en la actualidad”.

EL DERECHO A SER PADRES.

Por otro lado, la ex presidenta de CESIDA destacó que hay que tener en cuenta que “hay muchas personas con VIH que quieren ser padres y madres” de forma segura, lo que “ha de ser entendido como un derecho universal”.

Desde este punto de vista, Fuster reclama a todas las comunidades autónomas que incluyan entre sus prestaciones sanitarias la técnica del lavado de semen, ya que por el momento esta posibilidad sólo está financiada en algunas autonomías.

Otras de las medidas reclamadas por la ex responsable de CESIDA pasan por poner en marcha medidas de inserción laboral para las personas seropositivas; desarrollar reglamentariamente el Real Decreto que regula las minusvalías por VIH; poner en marcha mayores recursos destinados a la investigación; mejorar la situación de los colectivos más vulnerables a la infección por el virus del sida; y reconocer el papel del movimiento asociativo.