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BRUSELAS, 31 (EUROPA PRESS)

Las comunidades autónomas reclamaron hoy que se prohíba mediante una ley la venta de alimentos con exceso de carbohidratos o grasas en los centros escolares como medida preventiva de los problemas de obesidad y sobrepeso que cada vez con más frecuencia padecen los niños españoles y europeos.

Esta petición figura en la posición común que en nombre de todas las comunidades autónomas presentó este jueves la consejera de Sanidad de la Región de Murcia, María Teresa Herranz, en el Consejo de Sanidad de la UE.

Intervino en un debate sobre la estrategia sobre alimentación y ejercicio físico, en el que señaló la necesidad de “dar un paso más allá” de los métodos preventivos.

Según explicó en declaraciones posteriores a la prensa, las comunidades autónomas reclaman “que se desarrolle una norma que sirva para prohibir, limitar la venta de alimentos con exceso de carbohidratos o grasas saturadas en los centros educativos no universitarios”, de manera que se limite el acceso de los niños a este tipo de productos “en esos momentos en que no pueden tener el control de los padres, en los centros educativos”.

En nombre de las comunidades, Herranz también apuntó la conveniencia de “fomentar que quienes son responsables de la alimentación de los niños, fundamentalmente los padres, tengan unos hábitos de conducta y unas normas de actuación con capacidad suficiente para poder ejercer esa labor de acuerdo con lo que establece la estrategia europea”.

El objetivo es, afirmó, “la protección de la salud en la mayoría de las comunidades autónomas y la promoción de hábitos de vida saludable”.

Para Herranz, esta estrategia es especialmente importante teniendo en cuenta que “más de un 30% de los niños en nuestro país y en el conjunto de países desarrollados tienen sobrepeso y mas de un 10% tienen obesidad”.

En este escenario, subrayó que “es muy importante actuar sobre laspoblaciones infantiles y juveniles porque los niños obesos de ahora serán en el futuro adultos con diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, problemas de osteoporosis, de artrosis e, incluso, de mayor incidencia de algunos tipos de cáncer”.

“Estamos hablando de un tema muy importante”, insistió y añadió que “en absoluto” se trata de una cuestión estética de tener “niños delgados”.