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BRUSELAS, 28 (EUROPA PRESS)

La UE detectó en 2006 un total de 6.840 alertas por riesgos relativos a productos alimentarios procedentes de distintos Estados miembros y de países terceros y que fueron trasmitidos a los Veintisiete por medio del sistema de alerta rápida para alimentos y alimentación animal (RASFF, por sus siglas en inglés), según el balance del año pasado donde se constata un descenso del 5% de los casos, frente a 7.170 en 2005.

La Comisión Europea informó este jueves mediante un comunicado de los resultados de la aplicación del RASFF, un sistema al que están conectados todos los Estados miembros para notificarse, y actuar con mayor o menor urgencia, aquellos riesgos detectados para la salud originados de productos alimentarios que no cumplen las normas comunitarias.

En general, se observa que las notificaciones de riesgos se redujeron en 2006 un 5% con respecto a 2005, algo que Bruselas explica, por una parte, por el hecho de que se han aplicado “medidas más eficaces” para resolver el problema de los colorantes prohibidos. También porque se han puesto en marcha nuevos criterios a nivel de la UE para ciertos microbios patógenos, que han reemplazado a los de carácter nacional.

De las 6.840 alertas que se dieron en 2006, los productos de pesca fueron los más numerosos, con el 21% de los casos. Le siguieron las carnes y los productos cárnicos (13%) y los cereales y productos de panadería (12%).

Señala también que la mitad de estas notificaciones se produjeron en relación a productos importados de países terceros y que fueron bloqueados en los puertos de entrada la UE. De ellos, fueron 1.959 los casos en los que las autoridades comunitarias se comunicaron con los países de origen del problema.

Bruselas precisó que dentro del sistema de alerta del RASFF existen dos tipos de notificaciones: las notificaciones de alerta, que se dan cuando se detecta el riesgo y es preciso que todos los Estados miembros emprendan medidas de manera inmediata, y las notificaciones de información, cuando el riesgo sólo se detecta en un país y no es necesario que el resto ponga en marcha medidas urgentes porque el producto en cuestión no ha llegado a sus mercados nacionales.

En 2006 las notificaciones de alerta ascendieron a 934, la mayoría (63%) por productos procedentes de dentro de la UE, en particular por la presencia de microorganismos potencialmente patógenos, metales pesados como el mercurio o microtoxinas.

En el caso de las notificaciones de información, éstas ascendieron a 1.989, de las que el 75% venía de países terceros y el 40% debido a la presencia de microtoxinas.

SISTEMA MUNDIAL DE ALERTA

En su documento de balance, la RASFF bosqueja también acciones que espera emprender en el futuro, como su intención de promover un sistema mundial de alerta rápida sobre seguridad de los alimentos.

El proyecto prevé que la Comisión Europea ayude a los países terceros que estén interesados en poner en marcha un sistema nacional para mejorar la protección del consumidores, así como que organice tres seminarios de formación a finales de 2007.

En último término, se trataría de unir a todos los sistemas nacionales en una red mundial de sistemas de alerta rápida en materia de alimentación humana y animal.