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CARMONA (SEVILLA), 14 (EUROPA PRESS)

El director de la Fundación a favor de la infancia «Gota de Leche» y coordinador del curso de verano de la Universidad Pablo de Olavide «Cooperación Internacional e infancia», Manuel Sobrino Toro, señaló que «no es seguro» que para 2015 la mortalidad de menores de cinco años cumpla la previsión de los Objetivos del Milenio y se reduzca en dos terceras partes, ya que» para que dicha meta se alcance se necesita una actitud de prevención, promoción de la salud y priorización».

En una entrevista concedida a Europa Press, Sobrino destacó que si en el año 2000 fallecieron más de once millones de menores pertenecientes a este grupo de edad, dentro de ocho años las muertes de estos niños no deberán superar la cifra de tres millones para acogerse a las previsiones, «a pesar de que sigue siendo un dato escandaloso».

De esta manera, resaltó que la evidencia de este diagnóstico está en que cada año mueren millones de niños en el mundo, sobre todo en los países en vías de desarrollo, » muertes que muchas veces se deben a enfermedades con que son perfectamente controlables y previsibles».

Asimismo, expuso que a través de la Atención Integral a Enfermedades Prevalentes de la Infancia (AIEPI), una estrategia de prácticas de prevención e intervención que trata de disminuir la mortalidad infantil, «se puede avanzar en el camino hacia la mejora de esta situación». De hecho, agregó que en muchas zonas del mundo donde se ha aplicado la supervivencia de estos niños ha empezado a aumentar.

Al hilo de ello, indicó que, en el caso Iberoamericano, la implantación de la AIEPI ha sido «muy exitosa» en muchas zonas y de manera particular la AIEPI comunitaria. «Se trata de una estrategia en el ámbito de la comunidad que está sirviendo para que las cifras vayan disminuyendo y para que una menor cantidad de niños enfermen gracias a la detección con antelación de los problemas que pueden poner en peligro la vida de los menores», matizó.

Igualmente, destacó como medidas «imprescindibles» las vacunas, el combate contra la malnutrición o la asistencia al parto por personal cualificado, ya que «hay una íntima relación entre este factor y la disminución de la mortalidad neonatal». Así, manifestó que uno de cada tres niños que mueren en el mundo lo hacen en periodo neonatal, por lo que «uno de los grandes caballos de batalla debe ser la asistencia al embarazo y el parto».

Además, continuó enumerando otros factores a tener en cuenta tales como el combate de la diarrea, la neumonía u otras enfermedades que en algunas zonas se presentan de forma preferente, como la malaria y el SIDA. «Frente a la malaria es necesario el uso de mosquiteros impregnados de insecticida, mientras en el caso del SIDA las medidas preventivas y las terapias con antirretrovirales son fundamentales. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer tanto en materia de recursos materiales como humanos», concluyó