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MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

Tradicionalmente, las enfermedades cardiovasculares se han relacionado con el frío y el invierno, pero la la doctora Carmen de Pablo, presidenta de la Sección de Cardiología Preventiva y Rehabilitación Cardíaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) afirma que «las altas temperaturas también pueden resultar peligrosas para los pacientes con patologías cardiovasculares».

Cuando el calor persiste, los pacientes con patología cardiovascular pueden sufrir descompensaciones en su enfermedad debido a «alteraciones de la termorregulación corporal, ya que el organismo pierde calor mediante el sudor y la vasodilatación de los vasos sanguíneos periféricos», según afirma de Pablo. Cuando se produce una vasodilatación excesiva, puede ocurrir que descienda la tensión arterial con episodios de mareos e incluso de síncopes (pérdida transitoria de la conciencia).

Para evitar estas consecuencias, la doctora Nieves Tarín, editora asociada de la revista «Corazón y Salud» y miembro de la Fundación Española del Corazón, recomienda hacer especial hincapié en «la hidratación, bebiendo líquido en abundancia e ingerir alimentos con alto contenido en agua, como frutas y verduras». Añade que «el líquido más sano y beneficioso para la salud cardiovascular es el agua con bajo contenido en sodio así como los zumos de frutas y las bebidas isotónicas tras la práctica de deporte. Sin embargo, los refrescos con gas y la bebidas alcohólicas deben ser evitadas».

La Sociedad Española de Cardiología y la Fundación Española del Corazón recomiendan mantenerse hidratado para compensar la perdida causada por el sudor. Es importante llevar una dieta sana, rica en frutas y verduras, controlando el consumo de sal, grasas y azúcares así como continuar realizando el ejercicio físico recomendado, evitando las horas de más calor. Del mismo modo se debe evitar la exposición solar en las horas centrales y los cambios bruscos de temperatura.

A la hora de viajar, los expertos recomiendan, especialmente a las personas que padecen enfermedades cardiovasculares, no permanecer mucho tiempo inmóviles. Si el viaje es en coche, aconsejan hacer paradas periódicas, sobre todo si se conduce. En el caso de trasladarse en tren o avión, se debe llevar ropa cómoda y caminar para estirar las piernas periódicamente.