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VALENCIA, 28 (EUROPA PRESS)

La Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP) criticó hoy, en declaraciones a Europa Press, que el centro penitenciario de Picassent (Valencia) “está lleno” de roedores que “se comen” el cableado de las alarmas contra incendios y de las cámaras de seguridad, lo que “produce fallos constantemente”.

Desde la organización lamentaron que este “problema” se remonta a unos seis años, cuando la oficina de mantenimiento de la cárcel valenciana solicitó a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias que blindaran los conductos por los que pasaban los cables del sistema de seguridad para que los ratones “no pudiesen tener acceso”.

“Desde que se denunció no se ha hecho prácticamente nada”, lamenta esta asociación, que insiste en que el cableado de la prisión “está deteriorado”. Al respecto, concretaron que el departamento de mantenimiento realizó varias reparaciones en el sistema, “en un primer momento colocando cableado de calidad” pero que, las últimas reparaciones, se realizaron con cableado de aluminio y equipamiento “descatalogado”, con lo que el “problema” sigue “agravándose en el tiempo”.

Los funcionarios añaden “hace ya algún tiempo” que los aparatos de aire acondicionado y las consolas también son “nidos de ratones” y es dónde generalmente “mueren los roedores”. Al respecto, dijeron que “normalmente” suelen tardar “varios días en retirar dichos animales, en estado de descomposición, por lo que despiden un fétido olor que hace imposible permanecer en el lugar de trabajo”.

Así mismo, funcionarios y servicios médicos del centro han presentado en “numerosas ocasiones” quejas por la cantidad de ratones que viven en los departamentos de cocina y almacenes de alimentos, que “han sido archivadas o eliminadas presentando facturas de empresas dedicadas a eliminación de plagas, desratización y desinsectación”.

Desde APFP criticaron que este “problema” no se resolverá mientras la desratización “esté en manos” de un interno del establecimiento, puesto que, a su entender, “no está cualificado para el desarrollo de este trabajo”. También resaltaron que los empleados de las empresas dedicadas a la eliminación de plagas resaltaron que “el problema no tiene solución mientras se mantengan las condiciones actuales”.

Por todo lo expuesto, recordaron que esta situación “incumple” el artículo 40.2 de la Constitución Española, que establece la “necesidad” de desarrollar una política de protección de la salud de los trabajadores mediante la prevención de los riesgos derivados de su trabajo. Así, exigieron una respuesta “eficaz y duradera” que “acabe de una vez por todas con este constante ataque a la salud de los trabajadores”.