.

Fueron fabricados por una empresa contratista china que, al parecer, empleó pintura contraria a las normas de la compañía juguetera WASHINGTON, 2 (EP/AP)

El fabricante de juguetes con sede en Estados Unidos Fisher Price ha decidido retirar del mercado un total de 83 tipos de juguetes –incluyendo sus populares «Big Bird», Elmo, de Barrio Sémamo, Dora & Diego y otros muñecos de plástico muy populares entre los niños estadounidenses– debido a que las pinturas con las que están decorados contienen cantidades excesivas de plomo.

Esta decisión, que fue anunciada hoy jueves por la división de la juguetera Mattel, implica la retirada del mercado de Estados Unidos de cerca de un millón de sus juguetes fabricados en China, al considerar que la pintura con la que se han realizado «puede contener más plomo de lo aconsejable».

Según informó la compañía, ya se encuentra en contacto con los distribuidores y las tiendas para identificar los juguetes afectados y retirarlos del mercado. También retirará otros que se encuentran actualmente en tránsito desde China.

En total, 967.000 unidades de juguetes escolares e infantiles de plásticos vendidos entre mayo y agosto, los últimos de una lista que ha aumentado la preocupación global por la seguridad de los productos «made in China» que llegan a Estados Unidos.

Los juguetes afectados se vendieron en Estados Unidos en los últimos tres meses por un valor de entre 5 y 40 dólares, según datos de la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo. Según la marca, los clientes que hayan adquirido los juguetes podrán devolverlos en las tiendas donde los adquirieron y recibir a cambio un vale por un muñeco o juguete similar.

El pasado mes de junio ya se retiraron en Estados Unidos cerca de un millón de trenes de juguete procedentes de China también por temor a los niveles de plomo en su pintura. Esta retirada se suma a una larga lista de productos, no sólo juguetes, procedentes del país asiático que Estados Unidos ha determinado que pueden ser peligrosos para la salud, entre ellos ciertas marcas de pasta de dientes, comida para mascotas o pescado.

APRENDER DEL «ERROR».

En declaraciones recientes, el director general de Fisher-Price, David Allmark, señaló que el problema fue detectado durante unas pruebas rutinarias de la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo y su comunicación alarmó particularmente a la marca matriz, Mattel, «cumplidora siempre de altísimos estándares de calidad y seguridad en todos sus juguetes, procedentes o no de China», recalcó Allmar, que pidió a los padres retirar del alcance de los menores estos muñecos y contactar con la compañía a través de una línea telefónica habilitada para ello (800-916-4498).

Allmark reconoció la preocupación de la compañía por la larga relación con los proveedores chinos encargados de la pintura decorativa de sus juguetes y adelantó que Fisher Price «aprovecharía» esta oportunidad para mejorar aún más sus sistemas de control de calidad y supervisión de sus proveedores. «Aún estamos concluyendo la investigación para conocer qué ha pasado, pero este error nos servirá para aprender de ello», apuntó.

Por su parte, el responsable de la Asociación Industrial del Juguete de Estados Unidos, Carter Keithley, alabó la rápida respuesta de Mattel ante el problema y consideró que ésta será «una lección para el resto del sector en relación a la seguridad que debe prevalecer siempre que se fabrican productos para un sector de la sociedad como los niños».