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Cee y O Salnés ya cuentan con bañeras de dilatación y Sanidade se propone que haya al menos un hospital por provincia con este equipo

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 11 (EUROPA PRESS)

Las embarazadas gallegas podrán elegir antes de finales de este año entre dar a luz en bañeras de dilatación que permiten un parto natural y no medicalizado o decantarse por la aplicación de la anestesia epidural, prestación que desde el mes de marzo está extendida a toda la red de hospitales públicos de Galicia.

Así, según informaron a Europa Press fuentes de la Consellería de Sanidade, los centros hospitalarios Virxe da Xunqueira, en Cee (A Coruña, y el comarcal de O Salnés (Pontevedra) ya tienen en sus zonas de paritorio, y listas para ser utilizadas, sendas bañeras que permiten la dilatación de la mujer «fácilmente y de una forma más natural, al sufrir un dolor menos intenso». En todo caso, su ubicación garantiza la intervención médica inmediata en caso de que se presente cualquier tipo de complicación.

La pretensión del departamento que dirige María José Rubio es que, antes de final de este año, al menos un hospital por provincia ofrezca a las embarazadas la posibilidad de dar a luz en bañeras, aunque es previsible que, dada «la gran demanda» que han registrado y «la buena acogida» entre los profesionales, esta prestación también se extienda a los grandes hospitales de Galicia.

Según los expertos, el proceso de dilatación en el agua reduce su duración, hace que la madre tenga más libertad de movimientos y menos dolores, y favorece la transición del bebé del líquido amniótico al mundo exterior, aunque en esta caso no se tratará de un parto sumergido, sino que una matrona recoge al bebé en el momento del nacimiento.

Aunque la madre no está sometida a un dolor tan agudo, ya que el proceso de dilatación se desarrolla en el agua, la ubicación de las bañeras en la zona de paritorios de los hospitales garantiza que la madre y el pequeño puedan recibir asistencia médica inmediata «exactamente igual» que si se optase por un parto en quirófano.

PRECIO

Hasta el momento, algunas clínicas privadas ofrecían en Galicia la posibilidad de dar a luz en el agua, pero esta prestación no estaba recogida dentro del catálogo público, con lo que las mujeres que optaban por este método tenían que pagar un precio que oscilaba entre 900 y 1.200 euros, que cubría la intervención quirúrgica en caso de que fuese necesaria.

Ahora la Consellería de Sanidade se ha propuesto «no cambiar la forma de parir» de las madres gallegas, sino ofrecer a las mujeres «la oportunidad de elegir cómo y con quién» dar a luz, ya que en la zona de bañeras podrán estar los familiares y allegados que decida la madre o la pareja, siempre dentro de los límites de capacidad de la sala.

Según Sanidade, la acogida entre el colectivo de matronas y especialistas en toco-ginecología de esta iniciativa para «humanizar el parto» ha sido «de total colaboración», con la finalidad de otorgar a la mujer el protagonismo de la decisión de cómo dar a luz pero a la vez que se preservan «todas las garantías sanitarias» para la madre y su bebé.

Galicia se convertirá así en una de las primeras comunidades autónomas que ofrece esta alternativa a las mujeres, después de que en marzo de este mismo año se extendiese a toda la red hospitalaria gallega el empleo de la anestesia epidural tras el refuerzo del equipo público de anestesistas, con la contratación de casi una veintena de veinte nuevos profesionales.