.

Españolas e italianas son las más exigentes con su imagen

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

El 80% de las mujeres europeas (82%) y americanas (80%) reconoce tener arrugas o surcos finos en el rostro, 6 de cada 10 admiten que sólo desearían reducir algunos de ellos, según se desprende del estudio internacional “Aesthetic Anthropology: Beauty Across Cultures” elaborado por Research International por encargo de Laboratorios Allergan.

Las arrugas que más rechazan las mujeres son las del entrecejo (arrugas glabelares) y las líneas horizontales de la frente (25%). Las mujeres dicen que sus tres razones principales para querer disimular estas arrugas son lograr un aspecto más fresco (51%), estar bien para la edad que tienen (49%) y reducir el aspecto de cansancio y estrés que provocan (43%).

Del estudio también se desprenden algunas diferencias entre países sobre actitudes acerca de la belleza. En Italia y España se presta más atención a los cuidados personales y se invierte más en ellos que en Estados Unidos y el resto de Europa. Sin embargo, sólo el 42% de las españolas y el 48% de las italianas dicen estar satisfechas con sus hábitos de belleza, frente al 62% de las alemanas. Esta tendencia también se observa en el colectivo masculino, con italianos y españoles como los menos contentos con sus cuidados de belleza habituales.

Las mujeres europeas gastan una media mensual de 46,5 euros en cuidados estéticos y de belleza. Casi una de cada cinco (18%) gasta actualmente un 50% o más por encima de lo que gastaba hace 5 años. A pesar de este dato, sólo un 54% de las mujeres -comparado con el 65% de los hombres- está satisfecho con sus cuidados de belleza.

30% DE HOMBRES, PRESIONADOS POR SU ASPECTO.

Cada vez más hombres se muestran insatisfechos con sus cuidados estéticos, e incluso un tercio (30%) admite sentirse presionado sobre su atractivo físico. Las cremas “anti-aging” forman parte de las rutinas de belleza masculinas (16%) y un 15% ya se realiza limpiezas faciales con regularidad.

Tener un aspecto fresco es el motor que impulsa a los hombres a cuidarse, aunque uno de cada cinco (20%) también admite que un buen aspecto le ayuda a parecer más profesional en su puesto de trabajo. Sin embargo, los motivos profesionales son mucho más importantes para los hombres americanos que para los europeos (31% frente a 10%, respectivamente).

Por otra parte, los hombres cada vez se sienten más cómodos hablando de cuidados y belleza con sus parejas (47%) y amigos (26%). Actualmente, incluso uno de cada cuatro (25%) admite que podría considerar utilizar tratamientos cosméticos como “el botox” para deshacerse de sus arrugas del entrecejo.

Este estudio ha sido realizado mediante panel ómnibus on-line, entre mujeres y hombres de 25 a 60 años. Para cada país europeo (Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y España) se seleccionó una muestra representativa de 1.000 mujeres y 500 hombres; y de 2.000 mujeres y 1.000 hombres para Estados Unidos.