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PAMPLONA, 27 (EUROPA PRESS)

Según el psicólogo Ricardo Ros, el cambio de hora que se efectuará esta próxima madrugada «puede crear en algunos casos un desorden biológico muy peligroso para la salud llamado desorden afectivo estacional».

Según el psicólogo, experto en los procesos relacionados con la ansiedad y el estrés, «el desorden afectivo estacional es producido por el bajo estado anímico del afectado al convivir con una baja exposición a la luz natural».

Normalmente, empieza en otoño y «sus efectos son más marcados con el cambio de horario invernal», asegura Ros. Con la venida del frío y el mal tiempo, añade, «llega esta fecha maldita para la mayoría de ciudadanos, ya que ven como al salir de sus trabajos la noche ha invadido las calles y además deben de cambiar algunos hábitos que eran más propios del verano».

Según Ricardo Ros, no hay que hacer «un drama» con el cambio horario, pero «debemos ser concientes de los posibles efectos que podemos sufrir».

Entre estos efectos, Ros destaca el aumento de sueño o letargo diurno, desgana, falta de energía, expectativas negativas, baja autoestima y alteraciones en el apetito.

Todos estos síntomas «aparecen sin un motivo aparente», pero suelen pertenecer a una serie de depresiones periódicas que se confirman «a medida que nos adentramos en el fin del año y hay menos horas de luz diurna», sostiene este psicólogo, autor del libro «Stop a la ansiedad».

En países nórdicos, recuerda, este síndrome es asociado con la elevada tasa de trastornos depresivos. Por ejemplo, Finlandia, a pesar de su aparente bienestar, tenía la mayor tasa de suicidios de la Unión Europea antes de la incorporación de los países bálticos. Y es que sólo tienen 6 horas de luz durante el invierno.

Sin embargo este psicólogo, con más de 25 años de experiencia, señala que «aunque los países nórdicos tengan unos datos tan alarmantes en Europa, es difícil estimar hasta qué punto es influyente el clima o la exposición a la luz solar».

Sin embargo, subraya Ros, «es una realidad que con la llegada del invierno los casos aumentan». Si después de un mes el afectado sigue padeciendo esta sensación depresiva Ricardo Ros aconseja realizar «una terapia con un profesional antes de que el problema se extienda».

«La adaptación a un nuevo horario varía según el individuo, ya que no todos tenemos el mismo reloj biológico, llamado también ritmo circadiano». Éste es el encargado de la producción de melatonina, la causante de que haya personas sin sueño por la noche, pero que a la vez les cueste levantarse por la mañana y viceversa.

«La melatonina es producida en mayores cantidades durante las horas nocturnas y aunque una hora de más o de menos parezca insignificante, puede desorientar nuestro reloj biológico», dice Ricardo Ros.

Ocasionalmente esta perturbación puede afectar sobremanera y producir un cuadro depresivo mayor llamado desorden afectivo estacional.

Por último, este psicólogo cognitivo recomienda que «aprovechemos las horas de luz solar, nos alimentemos bien y sepamos recuperar actividades que no están disponibles en verano y que ahora están fuertemente promovidas».